miércoles, 15 de abril de 2009

Mujeres









Arabia










Yemen
















Kabul









Votando en Indonesia

















Agafnistán






•Las mujeres afganas tienen la prohibición de: pasear solas por la calle, trabajar, estudiar e incluso recibir asistencia médica salvo en hospitales destartalados sin agua, ni electricidad, ni quirófano al que sólo se va a morir.
•Sólo los médicos varones tienen derecho a ejercer en los hospitales, pero no tienen derecho ni a atender ni a operar a una mujer.
•Cuando una mujer está embarazada, los afganos dicen que está enferma. El 97% de las mujeres afganas dan a luz en sus casas porque tienen prohibido acudir a médicos varones.
•La maternidad Malalai está rodeada de un muro de cemento construido por los talibanes, con dos ventanucos diminutos. Del otro lado acampan los hombres que esperan a las mujeres internadas. Hablan con sus esposas a través de los ventanucos.
•El adulterio está penado con la lapidación. La mujer es metida en el suelo en un agujero y tapada con tierra hasta el pecho. A continuación los “hombres” le arrojan piedras hasta matarla. Las piedras no deben ser ni tan grandes como para causarle la muerte rápida, ni tan pequeñas que no se puedan considerar “piedras”

Sólo el 23% de las mujeres de Yemen tienen acceso a medidas anticonceptivas y sólo el 22% es atendida en los partos por profesionales. Las familias yemeníes tienen una media de 7,9 hijos, frente a la media de 2,7 en las familia del resto del mundo.

El presidente de Afganistán ha respaldado una ley que legaliza las violaciones en el seno del matrimonio y prohíbe que las mujeres salgan de sus casas sin autorización previa de sus maridos.
Karzai firmó la ley el mes pasado a pesar de la expresa condena de los activistas pro Derechos Humanos y algunos primeros ministros que denuncian que es una burla al respeto a los Derechos Humanos básicos recogidos en la constitución del país, según informaciones del diario The Guardian recogidas por Europa Press.
El documento final todavía no se ha publicado, pero la ley contiene artículos que prohíben expresamente a las mujeres a abandonar sus hogares sin el permiso de su marido. Sólo pueden buscar trabajo, ir al colegio, o visitar al médico con permiso de su esposo, al tiempo que no pueden rechazar practicar sexo con su cónyuge.
Un informe elaborado por el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) también alerta de que la normativa garantiza la custodia de los hijos únicamente a sus padres o abuelos.

martes, 14 de abril de 2009

Románico palentino


San Zoilo

En los siglos XI y XII se produce un movimiento de renovación artística. Es la época en que se crea el arte románico, llamado así por derivarse del antiguo arte romano y porque su nacimiento tuvo lugar cuando se desarrollaban las lenguas romances derivadas del latín. Este arte coincide en gran parte con el esplendor de la vida monástica. Se levantaron en este tiempo iglesias y monasterios.Las primeras son una derivación de la antigua basílica romanas, aunque con alguna innovación como la plana de cruz latina, y la bóveda de cañón, que sustituyen a la planta rectangular y la techumbre de madera. Muchas veces los artistas de este arte eran los mismos monjes de los monasterios, otras eran constructores o artífices ambulantes quienes realizaban las obras. Así fue extendiéndose este arte con unidad de formas en todos los países adonde llegó. La peregrinación a Santiago de Compostela contribuyó en gran medida a la penetración del románico en España. Los peregrinos introdujeron la poesía lírica de Provenza y el arte de los arquitectos y escultores románicos. Así el Camino de Santiago se pobló de espléndidos monumentos y esculturas de este estilo. En dirección este-oeste, el Camino jacobeo cruza toda la provincia de Palencia. Aquí arte y paisaje se unen con belleza única.La riqueza monumental que hay en ella es impresionante. Se produce en esta tierra la mayor concentración europea de monumentos y restos románicos. Te proponemos una ruta por los monumentos más representativos entre Aguilar de Campoo y San Salvador de Cantamuda.







San Martín de Frómista





Santa Eufemia de Cozollos
El románico palentino tiene tres áreas bien definidas en lo geográfico: Al norte, el núcleo de Aguilar de Campóo, la montaña, con gran densidad de pequeños templos, sorprendentes en algunos casos (Vallespinoso de Aguilar, Barrio de Santa María, San Pelayo de Perazancas... y Monasterios que hablan de esplendor pasado (Santa Eufemia de Cozollos o Santa María de Mave) y son hoy lugar privilegiado de alojamiento y descanso.
En el sur provincial, centrado por la capital, Palencia, Castilla se manifiesta rotunda con el arquetipo que de ella tenemos quienes acudimos de otras regiones. Tierra llana, mayoritariamente cerealista, grandes templos ya muy cercanos a lo gótico, palomares. También lugares que han de ser necesariamente visitados como San Juan de Baños, templo que data del año l 661 con Recesvinto, o San Isidro de Dueñas ("La Trapa") . Sin olvidar la cripta de San Antolín en la Catedral de Palencia, y con vestigios visigóticos en su cabecera. Este lugar fue la primera edificación a la que poder definir como "románica" y aquí se sentaron las bases para todo lo que después vino.
En lo cronológico, lo más antiguo remontándonos al S XI, es el "Románico Dinástico" ordenado erigir por Sancho III el Mayor y sus descendientes: Cripta de San Antolín en Palencia, San Martín de Frómista, San Salvador de Nogal de las Huertas, San Isidro de Dueñas o San Zoilo de Carrión. Directamente relacionado y de similar hechura a lo que en Aragón vemos erigir bajo los descendientes de esta dinastía: Ramiro I y Sancho Ramírez (Jaca, Iglesia de San Pedro del Castillo de Loarre...)
Después, gran número de templos ejecutados en el XII pleno, bajo la influencia de Cluny, que si algo tienen diferencial son sus espadañas, en ocasiones tan emblemáticas como en San Salvador de Cantamuda.
La época "tardorrománica" con claros vestigios Cistercienses y el paso al gótico, aparece en templos y monasterios, más cuanto más al sur hacia Tierra de Campos.















San Andrés de Arroyo

lunes, 13 de abril de 2009

Metro de Londres, estación de Liverpool Street

La estación de metro londinense de Liverpool Street fue el lugar escogido para llevar a cabo esta ejecución, el reloj marcaba las 11 de mañana del pasado jueves 15 de Enero. Trescientos cincuenta bailarines involucrados en la acción fueron más que suficientes para contagiar a los viajeros que transitaban por la estación. Para captar todo este cúmulo de emociones había 10 cámaras ocultas repartidas por el recinto. Al día siguiente, el innovador formato de spot era emitido en su totalidad en la televisión británica Channel 4 , que reservó una de las pausas publicitarias del "Celebrity Big Brother" (Gran Hermano de famosos) para tal fin. El repertorio de canciones que suenan (ordenadas) es el siguiente: " Shout " de Lulu , " The Only Way Is Up " de Yazz & the Plastic Population , " Don't Cha " de Pussycat Dolls , " Danubio Azul " de Johann Strauss , " Get Down On It " de Kool And The Gang , " Since You've Been Gone " de Rainbow, " My Boy Lollipop " de Millie Small y finalmente " Do you love me " de The Contours "

domingo, 12 de abril de 2009

Mona de Pascua


Los primeros datos que nos llegan sobre las "Monas" los encontramos en el S.XV. Desde entonces las Monas de Pascua han variado sin parar aunque la tradición de regalársela al ahijado el Lunes de Pascua persiste aun con el paso del tiempo. Lejos quedan aquellas Monas de pan adobado la cuales se adornaban con tantos huevos duros y decorados como años tenia el ahijado. Estos constituían un símbolo de la resurrección, compensando la abstinencia tradicional de este producto que se había hecho durante la cuaresma. Los niños recibían una en cada Pascua hasta cumplir los 12 años, edad en la que entonces hacían la Primera Comunión y el Padrino dejaba de hacerles este regalo.
Según los indicios parece ser que el termino Mona viene del árabe y equivale a regalo u obsequio realizado por un sirviente a un superior, y tal vez alude al tributo feudal pagado antiguamente por los vasallos con huevos.

Según parece de los árabes la tradición paso a Roma, donde la ofrenda adopto el nombre de "Monus" , termino aplicado a la idea de regalo, testimonio de amistad y obsequio. Es en este momento cuando adopta la forma de pastel o de coca, el nombre de "Mona" se extendió a la coca que simbolizaba el presente. Y de Roma la denominación y la costumbre paso a Catalunya.
En principio las monas se hacían en casa, simplemente con pasta de pan. Las formas eran muy variadas según la localidad, pero en general no se salían de la forma redonda, aunque en muchos lugares había un muñeco abierto de piernas que con las manos sujetaba un huevo sobre la barriga o bien le salía de la boca.
Este muñeco podía ser la degeneración de alguna antigua divinidad, tal vez de la fecundidad o de la multiplicación.

También se podían encontrar monas que en lugar de las formas mas tradicionales adoptaban la figura representada con la figura de un animal sin dejar la forma de coca. La de dos y cuatro huevos simulaban pájaros o gallos, y cuantos mas huevos tenían los animales que representaban se volvian más grandes. Era corriente que en las de 12 huevos la figura fuera una barca.
A principios del siglo XIX, había dos formas de monas. Las más sencillas eran las de pasta de ensaimada las cuales adoptaban su forma y llevaban los huevos encima. Aunque las mejores y mas cotizadas eran las de pasta de roscón.

Las Monas de pastelería son muy modernas, ya que datan de casi dos siglos atrás. Los pasteleros rompieron la forma tradicional de las monas clásicas y les dieron una forma variable, mas cercana a un ramillete pequeño con una figura que representaba un mono. Este hecho reafirmo la designación de Mona para el pastel, que sustituía a la vieja coca. Desde entonces deriva la tradición de rematar los pasteles con figuras y muñecos que, una vez comida la golosina constituyen un juguete para el niño.
La primera Mona de Pascua representativa de una escena de la que se tiene noticia según el Costumari de Joan Amades data de 1875 y mostraba al Consejero Joan Fiveller jurando fidelidad a la ciudad antes de ir a vindicar el derecho de ciudadano delante del Rey Fernando de Antequera.
Las monas de Pascua se establecieron como el típico regalo de Pascua. Y hoy en día aunque es época de vacaciones los ahijados siguen recibiendo la mona, mayoritariamente de chocolate, atractiva, muy llamativa y elaborada. El dulce se continua compartiendo como manda la tradición alrededor de la mesa familiar, entre exclamaciones de admiración, al ser desenvuelta la creación pastelera y las degustaciones del paladar al probarla.

viernes, 10 de abril de 2009

Tu rostro mañana. 1. Fiebre y Lanza. Javier Marías




No debería uno contar nunca nada, ni dar datos ni aportar historias ni hacer que la gente recuerde a seres que jamás han existido ni pisado la tierra o cruzado el mundo, o que sí pasaron pero estaban ya medio a salvo en el tuerto e inseguro olvido. Contar es casi siempre un regalo, incluso cuando lleva e inyecta veneno el cuento, también es un vínculo y otorgar confianza, y rara es la confianza que antes o después no se traiciona, raro el vínculo que no se enreda o anuda, y así acaba apretando y hay que tirar de navaja o filo para cortarlo. ¿Cuántas de las mías permanecen intactas, de las muchas confianzas brindadas por quien tanto ha creído en su instinto y no siempre le hizo caso y ha sido ingenuo demasiado tiempo? (Ya menos, ya menos, pero la disminución de eso es muy lenta.) Siguen intactas las que deposité en dos amigos que aún las conservan, frente a las puestas en otros diez que las perdieron o desbarataron; la escasa que di a mi padre y la pudorosa que di a mi madre, muy parecidas si no fueron la misma, la de ella además no duró mucho, ya no puede defraudarla o sólo póstumamente, si hiciera yo un día algún mal descubrimiento, y dejara de ocultarse algo oculto; no perdura la de mi hermana, ni la de ninguna novia ni ninguna amante ni ninguna esposa pasada, presente o imaginaria (suele ser la hermana la primera esposa, la esposa niña), parece obligado que en esas relaciones se acabe utilizando lo que se sabe o se ha visto en contra del amado o cónyuge -o de quien resultó ser sólo momentáneo calor y carne-, de quien hizo revelaciones y admitió un testigo para sus flaquezas y pesadumbres y se prestó a confidencias, o simplemente rememoró sobre la almohada abstraído en voz alta sin reparar en los riesgos, ni en el ojo arbitrario que siempre nos mira ni el oído selectivo y sesgado que nos escucha (muchas veces no es nada grave, una utilización sólo doméstica, defensiva y acorralada, para cargarse de razón en un apuro dialéctico cuando se discute largo, un uso argumentativo).
La vulneración de la confianza también es eso: no sólo ser indiscreto y ocasionar daño o perdición con ello, no sólo recurrir a esa arma ilícita cuando los vientos cambian y se le pone la proa al que contó y dejó ver -ese que se arrepiente ahora y niega y confunde y enturbia ahora, y quisiera borrar y calla-, sino sacar ventaja del conocimiento obtenido por debilidad o descuido o generosidad del otro, sin respetar ni tener en cuenta la vía por la que llegó a saberse lo que se esgrime o tergiversa ahora -o basta con haberlo enunciado para que ya lo desfigure al recogerlo al aire-: si fueron las confesiones de una noche enamorada o de un desesperado día, de un atardecer de culpa o un despertar desolado, o de la embriagada locuacidad de un insomnio: una noche o un día en que quien hablaba hablaba como si no hubiera futuro más allá de esa noche o día y fuera su lengua suelta a morir con ellos, ignorando que siempre hay más por venir, siempre queda, un poco más, un minuto, la lanza, un segundo, la fiebre, y otro segundo, el sueño -la lanza, la fiebre, mi dolor y la palabra, el sueño-, y también el interminable tiempo que ni siquiera vacila ni aminora el paso tras nuestro acabamiento, y sigue añadiendo y hablando, murmurando e indagando y contando aunque ya no oigamos y hayamos callado. Callar, callar, es la gran aspiración que nadie cumple ni aun después de muerto, y yo el que menos, que he contado a menudo y además por escrito en informes, y aún más miro y escucho, aunque casi nunca pregunte ya nada a cambio. No, yo no debería contar ni oír nada, porque nunca estará en mi mano que no se repita y se afee en mi contra, para perderme, o aún peor, que no se repita y se afee en contra de quienes yo bien quiero, para condenarlos.

jueves, 9 de abril de 2009

Mapa detallado del universo


Cien mil galaxias que están cerca de la Tierra (en términos cosmológicos) aparecen reflejadas en un nuevo mapa del universo próximo que, según sus autores, es el más detallado que se ha logrado hasta ahora. Todos estos conjuntos estelares están a distancias máximas de unos 2.000 millones de años luz de aquí, en el cielo del hemisferio Sur. Los astrónomos (de instituciones británicas, estadounidenses y australianas) explican que su mapa no sólo indica dónde está cada una de las 100.000 galaxias, sino también hacia dónde se mueven, a qué velocidad y por qué.

"Las galaxias están sujetas entre sí gravitacionalmente y, midiendo sus movimientos, se puede hacer el mapa de las fuerzas de gravedad que actúan en el universo local; por tanto, se puede ver cómo está distribuida la materia, visible e invisible", explican los científicos. "La luz puede estar oscurecida, pero no puede esconder la gravedad", afirma Heath Jones, líder del equipo que ha hecho este mapa galáctico. Se trata del rastreo denominado 6dFGS (Six Degree Field Galaxy Survey), realizado con un telescopio de espejo de 1,2 metros de diámetro situado en Australia Oriental.

Las galaxias no están distribuidas uniformemente en el cielo, y los astrónomos de 6dFGS ya han empezado a estudiar en su mapa las estructuras que forman. Han identificado grupos galácticos a la vez que muchas zonas vacías (unas 500) en el universo cercano. Ahora quieren volcarse en el estudio de los movimientos de las galaxias, determinados por las fuerzas gravitatorias pero también por la propia expansión del universo.

El mapa es producto de un proyecto que ha tardado 10 años en dar su resultado desde que se puso en marcha. Los investigadores han enviado el artículo que explica detalladamente su trabajo a la revista Monthly Notices, de la Royal Astronomical Society británica.

martes, 7 de abril de 2009

Literatura


Érase una vez un rústico adinerado, entrado ya en años, que vivía en Oxford. Tenía el oficio de carpintero y aceptaba huéspedes en su casa. Vivía con él un estudiante pobre, muy entendido en artes liberales, que sentía una irresistible pasión por el estudio de la astrología. Este estudiante se llamaba Nicolás el Espabilado. Aunque al mirarle parecía poseer la mansedumbre de una niña, tenía una gracia especial para secretas aventuras y placeres del amor, pues era al mismo tiempo ingenioso y extremadamente discreto.

El carpintero se había casado hacía poco con una mujer de dieciocho años, a la que amaba más que a su propia vida. Como ella era joven y retozona y él era viejo, los celos le movieron a mantenerla estrechamente confinada, pues ya se había imaginado cornudo. Por su deficiente educación, nunca había leído el consejo de Catón de que un hombre debe casarse con alguien que se le parezca. Sucedió que un día, cuando el marido se hallaba en Oseney, Nicolás el Espabilado empezó a retozar y a hacer bromas con la joven. Nicolás empezó a rogarle, y lo hizo con tal vehemencia que, al fin, ella se rindió y juró por Santo Tomás de Canterbury que sería suya tan pronto como pudiera encontrar la ocasión.
-Mi esposo está tan roído por los celos que, si no esperas pacientemente y vas con mucho cuidado, estoy segura que me destruirás -dijo ella-. Por eso, debemos mantenerlo en secreto.
-No te preocupes por ello -dijo Nicolás-. Si un estudiante no se las sabe más que un carpintero, habrá estado perdiendo el tiempo.
Un día, Nicolás hizo sentar al carpintero junto a él diciéndole: -¡Querido Juan, querido anfitrión!, me debes jurar aquí mismo y por tu honor que nunca revelarás a nadie el secreto que te voy a contar: por mis estudios de astrología y mis observaciones de la Luna cuando brilla en el cielo, he averiguado que durante la noche del próximo lunes, a eso de las nueve, lloverá de una forma tan torrencial y asombrosa, que el diluvio de Noé quedará minimizado. El aguacero será tan tremendo -prosiguió-, que todo el mundo se ahogará en menos de una hora, y la Humanidad perecerá.
Al oír eso, el carpintero exclamó:
- ¡Pobre esposa mía! ¿Se ahogará también? ¡Ay, pobre Alison!
- Sí, ya lo creo que sí -dijo Nicolás-; pero solamente si te dejas guiar por un consejo experto, en vez de seguir ideas propias que te puedan parecer brillantes. Corre y trae enseguida a casa una gran tina poco cada uno de nosotros tres y asegúrate de que sean lo suficientemente grandes como para poder utilizarlas como barcas. Las colgarás en lo alto del techo.
¡Qué poder tiene la fantasía! La gente es tan impresionable, que puede morir de imaginación. El pobre carpintero empezó a temblar; creía realmente que iba a ver cómo el diluvio de Noé llegaba arrollándolo todo. Con sus propias manos hizo tres escaleras de mano con todos sus peldaños para poder alcanzar las tinas que colgaban de las vigas.
El lunes, cuando se acercaba la noche, cada uno subió a su tina y se sentaron en ellas. Tras un día tan fatigoso y ajetreado, el carpintero cayó dormido como un tronco. Nicolás bajó silenciosamente por la escalera de mano, así como Alison, que se deslizó sin hacer ruido. Sin pronunciar palabra, se fueron al lecho en el que el carpintero solía dormir. Todo fue alegría y jolgorio mientras Alison y Nicolás estuvieron allí acostados.
Geoffrey Chaucer, Cuentos de Canterbury (adaptación)

Poema de Mío Cid
Al otro día de mañana el sol quería apuntar
armado está mio Cid con los hombre que tiene.
Hablaba mio Cid como oiréis contar:
“Salgamos todos fuera, nadie se ha de quedar;
sólo dos en la puerta, pues la deben guardar”.
[...] Se ponen los escudos ante los corazones,
abajan las lanzas y también los pendones,
inclinan las caras hacia los arzones:
los iban a herir con bravos corazones.
Con gritos anima el que en buena hora nació:
“¡Heridlos, caballeros, por amor de caridad!;
¡Yo soy Rodrigo Díaz el Cid Campeador de Vivar!”
Atacan por la fila donde Pero Bermúdez está;
son trescientos lanceros todos llevan pendones;
un moro cada uno mató de un solo golpe;
se revuelven y matan otros tantos traidores.
[...] A Minaya Albar Fáñez mataron el caballo,
pronto lo observan los lanceros cristianos;
tiene la lanza rota y lucha espada en mano;
aunque combate a pie, buenos golpes va dando.
Lo vio Mio Cid Rodrigo Díaz el castellano,
se acercó a un alguacil que tenía un buen caballo,
le dio tal tajo en la espalda con el derecho brazo,
que en dos lo partió y así quedó en el campo.
A Minaya Albar Fáñez bien le anda el caballo,
de aquellos moros mató treinta y cuatro
con la espada tajadora;lleva ensangrentado el brazo,
por el codo abajo corre la sangre brillando.

GONZALO DE BERCEO: MILAGROS DE NUESTRA SEÑORA

Había en una tierra un hombre labrador
que usaba más la reja que no otra labor,
más amaba a la tierra que a su Creador,
y era de todas formas hombre revolvedor.
Quería, aunque era malo, mucho a Santa María,
oía sus sermones siempre los acogía.
La saludaba siempre diciendo cada día:
"Ave, llena de gracia que pariste al Mesías"
Murió el avaricioso de tierra bien cargado
y en soga de diablos fue pronto cautivado.
Lo arrastraban con cuerdas de coces bien sobado,
le cobraban al doble que el pan que había robado.
Doliéronse los ángeles de esta alma mezquina
porque se la llevaban los diablos en rapiña,
quisieron socorrerla tenerla por vecina,
mas, para hacer tal pasta, les faltaba la harina.
Entonces habló un ángel dijo: "Yo soy testigo,
es verdad, no mentira esto que yo os digo.
El cuerpo que llevaba esta alma consigo
fue de Santa María vasallo y amigo".
Luego que este nombre de la Santa Regina
escucharon los diablos huyeron por la esquina.
Se derramaron todos igual que una neblina,
dejando abandonada aquella alma mezquina.
La vieron los ángeles quedar desparramada,
las piernas y las manos con sogas bien atadas.
Parecía una oveja que yacía enzarzada;
fueron y la llevaron para la su majada.
Nombre tan milagroso y de virtudes tantas
que a los enemigos ahuyenta y espanta
no nos debe doler ni lengua ni garganta
que no digamos todos: "Salve Regina Santa".



ARCIPRESTE DE HITA: LIBRO DE BUEN AMOR

Aristóteles dijo, y es cosa verdadera,
que el hombre por dos cosas trabaja: la primera
por el sustentamiento, y la segunda era
por conseguir unión con hembra placentera

Amor hace sutil a quien es hombre rudo,
Convierte en elocuente al que antes era mudo
Quien antes fue cobarde, después todo lo pudo,
Al perezoso obliga a ser presto y agudo.

Al joven le mantiene en fuerte madurez;
Disimula en el viejo mucho de su vejez,
Hace blanco y hermoso al negro como pez;
Al Amor da prestancia a quien vale una nuez.

Aquel que tiene amores, por muy feo que sea
Y lo mismo su dama, adorada aunque fea,
El uno como el otro no hay cosa que vea
Que tan bien le parezca ni que tanto desea.

El babieca y el torpe, el necio y el muy pobre
A su amiga parecen muy bueno y rico hombre,
Más noble que los otros; por tanto, todo hombre
Cuando pierde un amor, otro enseguida cobre.

[...] Consejos del Amor al Arcipreste
Busca mujer hermosa, atractiva y lozana,
Que no sea muy alta, pero tampoco enana.
Si pudieres, no quieras amar mujer villana,
Pues de amor nada sabe, palurda y chabacana.

[...] En la cama muy loca, en la casa muy cuerda;
No olvides tal mujer, sus ventajas recuerda.
[...]No seas malediciente ni seas envidioso;
Con la mujer sensata no te muestres celoso,
Si no tienes razones, no seas despechoso;
De lo suyo no seas pedigüeño, ambicioso.

No alabes, ante ella, de otra el buen parecer,
pues con ello en seguida la harás entristecer,
pensará que a la otra querrías tú tener;
tal conducta podría tu pleito entorpecer.

Con ella no hables de otra, alaba sólo a ella,
ovillo en cesto ajeno no lo quiere la bella,
di que cual la hermosura ninguna otra destella;
quien obre contra esto, en amor no hará mella.


DON JUAN MANUEL: EL CONDE LUCANOR


Lo que sucedió a un mancebo que casó con una muchacha muy rebelde
Otra vez hablaba el Conde Lucanor con Patronio, su consejero, y le decía:
-Patronio, un pariente mío me ha contado que lo quieren casar con una mujer muy rica y más ilustre que él, por lo que esta boda le sería muy provechosa si no fuera porque, según le han dicho algunos amigos, se trata de una doncella muy violenta y colérica. Por eso os ruego que me digáis si le debo aconsejar que se case con ella, sabiendo cómo es, o si le debo aconsejar que no lo haga.
-Señor conde -dijo Patronio-, si vuestro pariente tiene el carácter de un joven cuyo padre era un honrado moro, aconsejadle que se case con ella; pero si no es así, no se lo aconsejéis.
El conde le rogó que le contase lo sucedido.
Patronio le dijo que en una ciudad vivían un padre y su hijo, que era excelente persona, pero no tan rico que pudiese realizar cuantos proyectos tenía para salir adelante. Por eso el mancebo estaba siempre muy preocupado, pues siendo tan emprendedor no tenía medios ni dinero.
En aquella misma ciudad vivía otro hombre mucho más distinguido y más rico que el primero, que sólo tenía una hija, de carácter muy distinto al del mancebo, pues cuanto en él había de bueno, lo tenía ella de malo, por lo cual nadie en el mundo querría casarse con aquel diablo de mujer.
Aquel mancebo tan bueno fue un día a su padre y le dijo que, pues no era tan rico que pudiera darle cuanto necesitaba para vivir, se vería en la necesidad de pasar miseria y pobreza o irse de allí, por lo cual, si él daba su consentimiento, le parecía más juicioso buscar un matrimonio conveniente, con el que pudiera encontrar un medio de llevar a cabo sus proyectos. El padre le contestó que le gustaría mucho poder encontrarle un matrimonio ventajoso.
Dijo el mancebo a su padre que, si él quería, podía intentar que aquel hombre bueno, cuya hija era tan mala, se la diese por esposa. El padre, al oír decir esto a su hijo, se asombró mucho y le preguntó cómo había pensado aquello, pues no había nadie en el mundo que la conociese que, aunque fuera muy pobre, quisiera casarse con ella. El hijo le contestó que hiciese el favor de concertarle aquel matrimonio. Tanto le insistió que, aunque al padre le pareció algo muy extraño, le dijo que lo haría.

Marchó luego a casa de aquel buen hombre, del que era muy amigo, y le contó cuanto había hablado con su hijo, diciéndole que, como el mancebo estaba dispuesto a casarse con su hija, consintiera en su matrimonio. Cuando el buen hombre oyó hablar así a su amigo, le contestó:
-Por Dios, amigo, si yo autorizara esa boda sería vuestro peor amigo, pues tratándose de vuestro hijo, que es muy bueno, yo pensaría que le hacía grave daño al consentir su perjuicio o su muerte, porque estoy seguro de que, si se casa con mi hija, morirá, o su vida con ella será peor que la misma muerte. Mas no penséis que os digo esto por no aceptar vuestra petición, pues, si la queréis como esposa de vuestro hijo, a mí mucho me contentará entregarla a él o a cualquiera que se la lleve de esta casa.

Su amigo le respondió que le agradecía mucho su advertencia, pero, como su hijo insistía en casarse con ella, le volvía a pedir su consentimiento.

Celebrada la boda, llevaron a la novia a casa de su marido y, como eran moros, siguiendo sus costumbres les prepararon la cena, les pusieron la mesa y los dejaron solos hasta la mañana siguiente. Pero los padres y parientes del novio y de la novia estaban con mucho miedo, pues pensaban que al día siguiente encontrarían al joven muerto o muy mal herido.

Al quedarse los novios solos en su casa, se sentaron a la mesa y, antes de que ella pudiese decir nada, miró el novio a una y otra parte y, al ver a un perro, le dijo ya bastante airado:

-¡Perro, danos agua para las manos!

El perro no lo hizo. El mancebo comenzó a enfadarse y le ordenó con más ira que les trajese agua para las manos. Pero el perro seguía sin obedecerle. Viendo que el perro no lo hacía, el joven se levantó muy enfadado de la mesa y, cogiendo la espada, se lanzó contra el perro, que, al verlo venir así, emprendió una veloz huida, perseguido por el mancebo, saltando ambos por entre la ropa, la mesa y el fuego; tanto lo persiguió que, al fin, el mancebo le dio alcance, lo sujetó y le cortó la cabeza, las patas y las manos, haciéndolo pedazos y ensangrentando toda la casa, la mesa y la ropa.

Después, muy enojado y lleno de sangre, volvió a sentarse a la mesa y miró en derredor. Vio un gato, al que mandó que trajese agua para las manos; como el gato no lo hacía, le gritó:

-¡Cómo, falso traidor! ¿No has visto lo que he hecho con el perro por no obedecerme? Juro por Dios que, si tardas en hacer lo que mando, tendrás la misma muerte que el perro.

El gato siguió sin moverse, pues tampoco es costumbre suya llevar el agua para las manos. Como no lo hacía, se levantó el mancebo, lo cogió por las patas y lo estrelló contra una pared, haciendo de él más de cien pedazos y demostrando con él mayor ensañamiento que con el perro.

Así, indignado, colérico y haciendo gestos de ira, volvió a la mesa y miró a todas partes. La mujer, al verle hacer todo esto, pensó que se había vuelto loco y no decía nada.

Después de mirar por todas partes, vio a su caballo, que estaba en la cámara y, aunque era el único que tenía, le mandó muy enfadado que les trajese agua para las manos; pero el caballo no le obedeció. Al ver que no lo hacía, le gritó:

-¡Cómo, don caballo! ¿Pensáis que, porque no tengo otro caballo, os respetaré la vida si no hacéis lo que yo mando? Estáis muy confundido, pues si, para desgracia vuestra, no cumplís mis órdenes, juro ante Dios daros tan mala muerte como a los otros, porque no hay nadie en el mundo que me desobedezca que no corra la misma suerte.

El caballo siguió sin moverse. Cuando el mancebo vio que el caballo no lo obedecía, se acercó a él, le cortó la cabeza con mucha rabia y luego lo hizo pedazos.

Al ver su mujer que mataba al caballo, aunque no tenía otro, y que decía que haría lo mismo con quien no le obedeciese, pensó que no se trataba de una broma y le entró tantísimo miedo que no sabía si estaba viva o muerta.

Él, así, furioso, ensangrentado y colérico, volvió a la mesa, jurando que, si mil caballos, hombres o mujeres hubiera en su casa que no le hicieran caso, los mataría a todos. Se sentó y miró a un lado y a otro, con la espada llena de sangre en el regazo; cuando hubo mirado muy bien, al no ver a ningún ser vivo sino a su mujer, volvió la mirada hacia ella con mucha ira y le dijo con muchísima furia, mostrándole la espada:

-Levantaos y dadme agua para las manos.

La mujer, que no esperaba otra cosa sino que la despedazaría, se levantó a toda prisa y le trajo el agua que pedía. Él le dijo:

-¡Ah! ¡Cuántas gracias doy a Dios porque habéis hecho lo que os mandé! Pues de lo contrario, y con el disgusto que estos estúpidos me han dado, habría hecho con vos lo mismo que con ellos.

Después le ordenó que le sirviese la comida y ella le obedeció. Cada vez que le mandaba alguna cosa, tan violentamente se lo decía y con tal voz que ella creía que su cabeza rodaría por el suelo.

Así ocurrió entre los dos aquella noche, que nunca hablaba ella sino que se limitaba a obedecer a su marido. Cuando ya habían dormido un rato, le dijo él:

-Con tanta ira como he tenido esta noche, no he podido dormir bien. Procurad que mañana no me despierte nadie y preparadme un buen desayuno.

Cuando aún era muy de mañana, los padres, madres y parientes se acercaron a la puerta y, como no se oía a nadie, pensaron que el novio estaba muerto o gravemente herido. Viendo por entre las puertas a la novia y no al novio, su temor se hizo muy grande.

Ella, al verlos junto a la puerta, se les acercó muy despacio y, llena de temor, comenzó a increparles:

-¡Locos, insensatos! ¿Qué hacéis ahí? ¿Cómo os atrevéis a llegar a esta puerta? ¿No os da miedo hablar? ¡Callaos, si no, todos moriremos, vosotros y yo!

Al oírla decir esto, quedaron muy sorprendidos. Cuando supieron lo ocurrido entre ellos aquella noche, sintieron gran estima por el mancebo porque había sabido imponer su autoridad y hacerse él con el gobierno de su casa. Desde aquel día en adelante, fue su mujer muy obediente y llevaron muy buena vida.

Pasados unos días, quiso su suegro hacer lo mismo que su yerno, para lo cual mató un gallo; pero su mujer le dijo:

-En verdad, don Fulano, que os decidís muy tarde, porque de nada os valdría aunque mataseis cien caballos: antes tendríais que haberlo hecho, que ahora nos conocemos de sobra.

Y concluyó Patronio:

-Vos, señor conde, si vuestro pariente quiere casarse con esa mujer y vuestro familiar tiene el carácter de aquel mancebo, aconsejadle que lo haga, pues sabrá mandar en su casa; pero si no es así y no puede hacer todo lo necesario para imponerse a su futura esposa, debe dejar pasar esa oportunidad. También os aconsejo a vos que, cuando hayáis de tratar con los demás hombres, les deis a entender desde el principio cómo han de portarse con vos.

El conde vio que este era un buen consejo, obró según él y le fue muy bien.

Como don Juan comprobó que el cuento era bueno, lo mandó escribir en este libro e hizo estos versos que dicen así:

Si desde un principio no muestras quién eres,
nunca podrás después, cuando quisieres.

Poema de Mío Cid

De sus ojos tan fuertemente llorando
tornaba la cabeza y estábalos mirando.
Vio puertas abiertas y postigos sin candados,
perchas vacías sin pieles y sin mantos
y sin halcones y sin azores mudados.
Suspiró Mío Cid, pues tenía grandes pesares.
Habló Mío Cid, bien y tan medido:
¡Loor a ti, señor Padre, que estás en lo alto”
Esto me han urdido mis enemigos malos.”
Allí piensan marchar, allí sueltan las riendas.
A la salida de Vivar, tuvieron la corneja a la diestra
y entrando en Burgos, tuviéronla a la siniestra.
Movió Mío Cid los hombros y sacudió la cabeza:
“¡Albricias, Álvar Fáñez, pues somos expulsados de nuestra tierra!
pero con gran honra volveremos a Castilla.”

lunes, 6 de abril de 2009

Semana Santa




La Semana Santa se inicia con el Domingo de Ramos, en que se celebra la entrada de Jesús a Jerusalén y cómo el pueblo salió a recibirlo con palmas y ramas de olivo para aclamarlo como Rey al grito de “Hosanna”.

Jueves Santo
Comienza con la misa de la tarde en la que se recuerda la cena de despedida de Jesús con sus apóstoles.

Viernes Santo
Se centra en el misterio de la cruz. En el hecho de la cruz se refleja el sufrimiento de Cristo. Jesús murió el 14 de Nisán judío, que aquel año fue viernes. La Iglesia decidió conmemorar la muerte de Cristo en viernes y su resurrección en domingo.
Para los cristianos el Viernes Santo es un día de dolor y recogimiento, y está representado por las figuras del Nazareno y la Dolorosa.

Sábado Santo
Es el día de la sepultura de Jesús y de su descenso al lugar de los muertos.
Éste es el día de espera litúrgica junto al sepulcro: el altar está desnudo y las luces apagadas.

Domingo de Resurrección
Se celebra con gran júbilo la resurrección de Jesucristo.



Las procesiones de Semana Santa
La Semana Santa se celebra en España de formas diversas según las tradiciones de cada lugar. En muchas poblaciones se celebran procesiones en las que los pasos recorren las calles entre el fervor popular. Las diferentes cofradías responsables de estas procesiones representan los sectores sociales y profesionales de cada ciudad, que tienen su origen en los gremios medievales. Algunos de los propios cofrades son los que transportan las imágenes. Levantan los pasos y los transportan con movimientos exactos y precisos, obedeciendo la voz de un capataz.

Los pasos marchan acompañados de bandas de música y seguidos de miembros de la cofradía vestidos con túnicas y encapuchados del color de la hermandad a los que se les llama nazarenos y simbolizan a las personas que van a castigar a Jesucristo y en señal de vergüenza se tapan la cara. El olor a cera y los sonidos de tambores y trompetas dan un ambiente muy especial a estos ritos religiosos

viernes, 3 de abril de 2009


La Venecia del siglo XVIII vivía inmersa en una decadencia política, económica y social. Paralelamente, asistía a su época de apogeo en el apartado artístico, recuperando la gloria alcanzada durante el 'Cinquecento' por Tiziano, Tintoretto o Veronés. Dos siglos más tarde, eran los pinceles de Canaletto, Ricci o Tiépolo los que devolvían su esplendor a la pintura veneciana. Hasta el próximo 7 de julio, la exposición 'Settecento Veneziano. Del barroco al neoclasicismo', organizada por la Fundación Banco Santander y acogida en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (C/ Alcalá, 13. Madrid), muestra 52 lienzos de aquel siglo de prodigios y convulsiones en el Véneto.


Canaletto, Guardi, Bellotto, Tiépolo, Ricci, Zuccarelli... Los artistas más importantes de aquel periodo se dan cita en esta exhibición que reúne gran cantidad de obras inéditas en España. La mitad de ellas ni siquiera había salido nunca de Italia. Hablamos de una de las exposiciones más completas sobre pintura veneciana jamás realizada en nuestro país



Los cuadros incluidos en la muestra abarcan una amplia variedad temática: desde la pintura figurativa o religiosa hasta las obras mitológicas, pasando por los lienzos equivalentes a una crónica de la vida social. Tampoco puede olvidarse el apartado consagrado a los paisajes y 'vedute' (vistas urbanas, a gran escala y detallistas al milímetro)

La exposición revela la preocupación que tenían los pintores venecianos de la época por percibir las transformaciones de la luz y el color. Su atención a la hora de captar lo singular, anecdótico y cotidiano les permitió alcanzar un desarrollo inédito en la pintura veneciana del XVIII.


En el 'Settecento', los pintores venecianos reinventan las técnicas y las composiciones, se produce un ligero cambio en el gusto por la temática religiosa y de enaltecimiento de la República a favor de una temática arcádica en donde el hombre, y especialmente la mujer, adquieren un papel crucial.
Tiépolo viajó a España, acompañado de sus dos hijos Lorenzo y Giandomenico, para ejercer como pintor de corte de arlos III. En Madrid pintó los techos del Palacio Real y fue nombrado profesor de anatomía de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, que con esta muestra recupera al gran artista veneciano

jueves, 2 de abril de 2009

El amor en los tiempos del cólera


El amor en los tiempos del cólera es una novela que el premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez publicó en 1985. La novela narra la vida de tres personajes a principios del siglo XX en una ciudad costera que, de acuerdo a las descripciones que contiene, podría ser Cartagena de Indias.
Argumento La obra comienza con la muerte de Jeremiah de Saint-Amour, un emigrante haitiano amigo del doctor Juvenal Urbino, uno de los protagonistas de la historia. El fallecimiento de su amigo causa en el doctor Urbino un fuerte sentimiento de que su muerte se aproxima, como una premonición. La evoca el mismo día de su trágico final, recordando el día de su niñez en que su padre le recuerda que llegado a cierta edad, al morir, ni sus hijos lo iban a recordar con la edad de su muerte.Su esposa, Fermina Daza, fue su acompañante incondicional durante unos 50 años de un matrimonio transformado por la paciencia de vivir juntos tantos años, pues Fermina se casó con Juvenal llena de dudas. Después de la muerte del doctor Urbino en un episodio caracterizado por el estilo literario de Gabriel García Márquez, se presenta ante la viuda Florentino Ariza, un hombre enamorado de Fermina desde hacía cincuenta años, cuando él era joven y ella solo una niña que iba al colegio.Ambos entablan una relación puramente escrita, que luego se ve truncada por el padre de Fermina, quien al descubrir el romance en que su hija se veía envuelta hace que emprenda un largo viaje de "olvido" hacia la casa de unos parientes en otro pueblo. Pero aún así, y gracias al telégrafo, los jóvenes logran mantenerse en contacto. Al pasar el tiempo y los años, su padre decide que ha llegado el momento del regreso, y es cuando Fermina al regresar y caminando por las calles de su pueblo se encuentra con Florentino; descubre que en realidad no era el hombre idealizado por ella en sus cartas de amor, por lo que lo rechaza y al tiempo conoce a Juvenal Urbino y se casa con él.Florentino Ariza, al borde del suicidio, es enviado por su madre a viajar y en ese viaje descubre su sexualidad, que procuraba mantener intacta guardando su virginidad para Fermina, por lo que a partir de ese momento empieza a tener aventuras con incontables y distintas mujeres, pero sin lograr olvidar a Fermina.El tiempo pasa, y los sorprende siendo ancianos. Al morir Urbino, Florentino se presenta en la casa de Fermina para declararle su amor incondicional. Comienza a surgir entre ellos una amistad renovada y madura, hasta que Florentino invita a Fermina a un viaje en barco, donde deciden pasar el resto de sus vidas.
Adaptación al cine En 2007 Mike Newell llevó esta novela al cine con el título en inglés "Love in time of cholera". Javier Bardem es el protagonista. El guionista es el sudafricano Ronald Harwood. Esta novela lleva años circulando por Hollywood, aunque su adaptación siempre ha sido considerada tabú.
Otros obras de Gabriel García Márquez
Sus novelas más conocidas son Cien años de soledad (1967), que narra en tono épico la historia de una familia colombiana, y en la cual se pueden rastrear las influencias estilísticas del novelista estadounidense William Faulkner, y El otoño del patriarca (1975), en torno al poder y la corrupción políticos. Crónica de una muerte anunciada (1981) es la historia de un asesinato en una pequeña ciudad latinoamericana. El general en su laberinto (1989), por otro lado, es una narración ficticia de los últimos días del revolucionario y hombre de estado Simón Bolívar. También es autor de varios libros de cuentos como La increíble y triste historia de Eréndira y de su abuela la desalmada (1972) o Doce cuentos peregrinos (1992). García Márquez ha despertado admiración en numerosos países occidentales por la personalísima mezcla de realidad y fantasía que lleva a cabo en sus obras narrativas, situadas siempre en Macondo, una imaginaria ciudad de su país. Su última obra publicada, Noticia de un secuestro (1996), es un reportaje novelado sobre el narcoterrorismo colombiano. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982 y fue formalmente invitado por el gobierno colombiano a regresar a su país, donde ejerció de intermediario entre el gobierno y la guerrilla a comienzos de la década de los ochenta.

miércoles, 1 de abril de 2009

Nueva York (en el objetivo)



Nueva York es bella y fea. Amable y hostil. Pulcra y sucia. Nueva York es todo porque todos los mundos están en ella. Una ciudad que muta constantemente y en la que nada suele durar demasiado. Más que ella misma. La propia ciudad. De su vitalidad y sus contradicciones surge la fascinación que ejerce y probablemente por eso sea -aunque podría disputarse ese título con París- la ciudad más fotografiada del mundo. Y eso ha sido así desde el comienzo de la fotografía. Retratos de Nueva York: Fotografías del MOMA es un recorrido por la biografía de la ciudad, desde 1888 hasta la actualidad, a través de 145 imágenes captadas por los mejores fotógrafos de la historia y que forman parte del archivo del museo neoyorquino. Alfred Stieglitz, Walter Evans, Henri Cartier-Bresson, Lee Friedlander, Diane Arbus, Weegee, Cindy Sherman o Irving Penn son algunos de los 93 nombres que firman las imágenes que se exhibirán hasta el 14 de junio en la Casa Encendida ( Madrid).
Según Sarah Hermanson Meister, conservadora del departamento de fotografía del MOMA, la modernización de Nueva York fue paralela al desarrollo de este medio. Por eso no es una casualidad que haya sido uno de sus objetos preferidos. "Las fotografías creadas a través del inquieto y constante compromiso de numerosos fotógrafos con la ciudad de Nueva York han constituido una parte fundamental de la percepción que los neoyorquinos tienen de la ciudad y de sí mismos", explica. "Además, estas fotografías también han marcado la imagen de la ciudad en la imaginación del mundo". La exposición se ha distribuido en tres galerías. Dos de ellas separan el periodo desde 1888 hasta 1960 y desde ese año hasta la actualidad. En una tercera se muestra una selección de imágenes nocturnas de una ciudad de la que no en vano se dice que "nunca duerme".
Las brumas del edificio Flatiron capturadas por Stieglitz en 1903, la familia italiana que busca su equipaje perdido en la isla de Ellis, retratada por Lewis W. Hine en 1905, o la inquietante imagen de un fotógrafo encaramado en un rascacielos en construcción en la Quinta Avenida, tomada por Underwood and Underwood en 1905, marcan los comienzos de una obsesiva pasión por atrapar la esencia de la ciudad. En las décadas de los veinte y los treinta, la arquitectura única de Nueva York proporcionó un tema de exploración. La gárgola del edificio Chrysler fotografiada en primer plano por Margaret Bourke-White en 1934 es la excusa para mostrar la abigarrada urbanización de Manhattan; Edward Steichen usó la exposición múltiple en el Empire State Building; Ralph Steiner utilizó un potente gran angular para forzar su imagen Cinco esquinas (1935); y Berenice Abbott captó en su imagen de la Exchange Place, junto a la Bolsa de Nueva York, el vértigo de los cañones de cemento.
Los cuarenta y los cincuenta fueron los años de ebullición de revistas ilustradas como Life o Look y la irrupción de la fotografía de moda, con Irving Penn y Richard Avedon como pioneros de un tipo de fotografía que ha expandido sus ambiciones desde lo puramente comercial hasta los límites del arte. Los sesenta llevan el signo de Arbus, Friedlander o Garry Winogrand. Y así hasta la actualidad, fotógrafos de todo el mundo siguen, en palabras de la conservadora del MOMA, "tratando de capturar no sólo ese sentimiento de orgullo cívico, sino también la verdad que se esconde detrás de la fealdad, la rareza, la aglomeración y las manías que forman parte de la ciudad tanto como su torre más alta o su avenida más imponente".

martes, 31 de marzo de 2009

La Torre Eiffel cumple 120 años




La Torre Eiffel, erigida a finales del siglo XIX, celebra el martes su 120 cumpleaños. Con motivo de las celebraciones, la célebre torre volverá a ser repintada del mismo color bronce actual.

Los detalles de la nueva campaña de repintado se conocerá el día 31 de marzo, en su 120º cumpleaños, según se informa en la web oficial del monumento.
La imponente y metálica obra del ingeniero Gustave Eiffel fue inaugurada en 1889 y será repintada por décima novena vez desde aquella fecha, una tarea que exigirá casi un año de trabajo.
Pintada de nuevo cada siete años, la labor de conservación del edificio, uno de los monumentos más visitados de todo el mundo, exige un equipo de profesionales que escalarán los 324 metros de la torre, formada por 18.038 piezas metálicas, ensambladas con dos millones y medio de tornillos. El marrón actual es sólo uno de los colores con los que se pintó en los últimos 120 años al símbolo de París, que comenzó con un rojo veneciano y que ha llegado a tener tonos amarillentos y anaranjados. Pocos saben además que en sus primeros años el propio Eiffel decidió que, para darle esbeltez, la base se debía pintar en un tono más oscuro que la cúspide, lo que no es ahora el caso, pues muestra un tono similar al del bronce y uniforme.
Además de por la pintura, la Torre Eiffel brilla en las noches parisinas con una iluminación especial, que en ocasiones ha dado al monumento un relieve singular con colores adaptados a conmemoraciones nacionales e internacionales.





sábado, 28 de marzo de 2009

Vidas minadas
















El fotógrafo español, Gervasio Sánchez, galardonado de nuevo por su serie "Vidas minadas" en los Premios de Periodismo Rey de España.


También presenta una muestra impactante con imágenes de víctimas de las minas antipersona en el Instituto Cervantes que acoge esta muestra del dolor con el testimonio vivo de las víctimas aquí expuestas.

viernes, 27 de marzo de 2009

10 años sin José Agustín Goytisolo




José Agustín Goytisolo, el poeta de lo cotidiano, murió hace ahora diez años. La publicación de su poesía completa y una exposición recuerdan la figura y la obra "milagrosamente inspirada" del escritor


Alberto Manguel


Fue Jorge Luis Borges quien inició, al menos en el Río de la Plata, el desprecio de las letras españolas modernas. Su estadía en España a fines de la Primera Guerra Mundial, antes de volver a la Argentina en 1921, lo decepcionó. Los intelectuales españoles no compartían sus lecturas y entusiasmos, y le parecieron al joven Borges, por lo general, engreídos y banales: "Se habían propuesto renovar la literatura", contará en su Autobiografía, "una rama de las artes de la cual poco sabían". De los poetas españoles, casi sin excepción, se burlará más tarde con variable ingenio: de Federico García Lorca dirá que era "un andaluz profesional"; de Antonio Machado, "¡ah, no sabía que Manuel tuviese un hermano!"; de Gerardo Diego, "en qué quedamos ¿Gerardo o Diego?"; de Juan Ramón Jiménez y su asno Platero, "eran almas gemelas". Mi generación aceptó su veredicto. Sólo cuando empezaron a aparecer en Buenos Aires los nuevos poetas en Losada y los nuevos novelistas en Seix Barral, nos atrevimos, tímidamente, a contradecir al maestro.


Mis compañeros de clase y yo descubrimos a José Agustín Goytisolo en una antología de poesía española contemporánea que uno de nuestros profesores nos incitó a leer. Creo que los poemas elegidos pertenecían al libro Claridad que Goytisolo publicó en 1961, poemas que recobraban la infancia del niño-poeta y su temprano descubrimiento del "amor / de lo perecedero": la madre tan amada de cuya muerte no se consolaría nunca, el padre que lo hacía sentir como un intruso, la escuela en la que los maestros "predicaban miedo" convirtiéndolo así en "un niño / solo; mentido / y solo; amordazado / y frío buceando / en el pozo". (Décadas más tarde, en uno de sus mejores libros, Como los trenes de la noche, de 1994, repetirá la confesión: "Viste que nada era durable / desde muy niño... Pero tú / aprendiste de la flor única / el amor de lo que perece / y la herida de lo que ha muerto").
Para nosotros, adolescentes, los versos de Goytisolo definían un estado de ánimo bien conocido, esa entrada al mundo adulto que simultáneamente anhelábamos y temíamos. Nuestro también era su imposible deseo:
¡Ah, si todo pudiera
comenzar otra vez
de un solo golpe; de una sola
pura y simple palabra!
Pero fue con la aparición de Algo sucede en una descolorida edición de Ciencia Nueva que el poeta intimista que nos gustaba púdicamente se nos reveló (o más bien, imaginamos que se nos revelaba) camarada de aquellos otros que recitábamos en torno a las fogatas de campamento: Miguel Hernández, Rafael Alberti, Blas de Otero. Goytisolo no se convirtió nunca, para nosotros, en un clásico como Luis Cernuda o Jaime Gil de Biedma, pero fue, a lo largo de nuestras vidas lectoras, una voz amiga, un poeta que nos daba palabras para nombrar ocasionales desazones y epifanías. "Devolvamos / las palabras reunidas / a sus dueños auténticos", era una versión militante del "renovar las palabras de la tribu" que sin duda hubiese sorprendido a Mallarmé. Aun los versos más leves nos llamaban la atención, ya que leíamos en ellos un anunciado llamado a las armas:
Por mi mala cabeza
yo me puse a escribir.
Otro por mucho menos
se hace Guarda Civil.
Como en sus libros futuros, ya en éste Goytisolo demostraba un cierto gusto por la palabra pedestre y al mismo tiempo, milagrosamente inspirada. Decir: "Se amaban en silencio / como cumpliendo un gran ritual. / Sus vidas eran diferentes. Pero / algo muy fuerte los unía: algo / que quedaba cumplido en sus abrazos" es de una simplicidad casi inútil. Y sin embargo, la noción del amor ritualizado, del abrazo como ceremonia, es una revelación que un cierto pudor poético parece impedir cuajar en palabras más enérgicas. Esta disputa entre expresión e iluminación (constatamos luego) es frecuente en toda la obra de Goytisolo.
Es quizás en el célebre Palabras para Julia de 1980 que Goytisolo alcanzó la mayor maestría de su voz. El poema que da su título a este volumen elegiaco trata, como se sabe, de la trágica muerte de su madre. "Tu destino está en los demás", le dice, ofreciéndole la consolación que siempre damos a quien amamos y perdemos. A la elegía por su madre siguen poemas que tildábamos hace dos décadas de "comprometidos" y que sin embargo nos conmovían. "La libertad hay que inventarla siempre", leíamos del otro lado del Atlántico, sabiendo perfectamente cuáles son las consecuencias de no seguir esta advertencia. Y un poema escrito casi veinte años más tarde, en 1996, Las horas quemadas (que es también su último libro), insiste con implacable lucidez: "Lamentar el pasado nada cambia: / ni el olvido ni el daño ni el rencor".
En 1978, un año después de publicar Taller de arquitectura, Goytisolo cumplió cincuenta años y de hacedor de versos familiares y políticos pasó a ser poeta de la naturaleza, del mundo que llamó, con adjetivo exacto, "permanente". Montes y carreteras, palomas y codornices, lechuzas y gavilanes, la hierba y el agua, el otoño, poblarán su geografía poética. Y siempre, por encima de todo, siguió escribiendo poesía amorosa de una extraordinaria y original delicadeza. El lector del Goytisolo maduro sospecha que el poeta propone y puebla el paisaje para luego perseguir en él su propia persecución amorosa. "En lugares perdidos / contra toda esperanza / te buscaba... / Y cuando el desaliento / me pedía volver / te encontré". Más tarde, el terreno de caza será también su ciudad, Barcelona, a la que dedicará en 1993 una Novíssima oda a Barcelona.
La edición de la poesía completa de Goytisolo que ahora, con la gratitud de sus lectores, propone la editorial Lumen, es ejemplar. Carme Riera y Ramón García Mateos han cumplido no sólo una labor crítica impecable, corrigiendo errores ortográficos y erratas de impresión de los que pecaban las ediciones anteriores, y cotejando minuciosamente las diversas versiones de los poemas (Goytisolo fue hasta el fin un revisador irredimible), sino que también han sabido presentar al poeta de forma cabal, iluminadora y convincente. No hay en su prólogo ni el más tímido dejo de teoría académica: la lectura que hacen ambos eruditos es la de historiadores que no condescienden al chismorreo, y de inteligentes amantes de poesía cuya intuición crítica les permite aclarar pasajes difíciles y sugerir interpretaciones de útil originalidad. También han decidido sabiamente cerrar este inmenso volumen de casi mil páginas con dos textos escritos por Goytisolo para el cantante Paco Ibáñez. El primer verso de La voz y la palabra resume, a pesar de la desilusión y la tristeza que destilan casi todos los poemas precedentes, lo que sospechamos fue la íntima, última, verdadera convicción del poeta: "Tienes tu parte en la felicidad". Sin duda alguna, los lectores de José Agustín Goytisolo así lo creen. -
J. A. Goytisolo. Edición y prólogo de Carme Riera. Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores. Barcelona, 2009. 360 páginas. 29 euros.
La exposición
José Agustín Goytisolo, más cerca se exhibirá en el Círculo de Lectores de Barcelona del 26 de marzo al 30 de abril.
Poesía completa. J. A. Goytisolo. Edición de Carme Riera y Ramón García Mateos. Lumen. Barcelona, 2009. 1.248 páginas. 39,90 euros.


Más cerca. Artículos periodísticos. El V Congreso Internacional José Agustín Goytisolo se celebrará en Barcelona entre el 24 y el 26 de marzo.


PALABRAS PARA JULIA
Tú no puedes volver atrás porque la vida ya te empuja como un aullido interminable.
Hija mía es mejor vivir con la alegría de los hombres que llorar ante el muro ciego.
Te sentirás acorralada te sentirás perdida o sola tal vez querrás no haber nacido.
Yo sé muy bien que te dirán que la vida no tiene objeto que es un asunto desgraciado.
Entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso.
La vida es bella, ya verás como a pesar de los pesares tendrás amigos, tendrás amor.
Un hombre solo, una mujer así tomados, de uno en uno son como polvo, no son nada.
Pero yo cuando te hablo a ti cuando te escribo estas palabras pienso también en otra gente.
Tu destino está en los demás tu futuro es tu propia vida tu dignidad es la de todos.
Otros esperan que resistas que les ayude tu alegría tu canción entre sus canciones.
Entonces siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso.
Nunca te entregues ni te apartes junto al camino, nunca digas no puedo más y aquí me quedo.
La vida es bella, tú verás como a pesar de los pesares tendrás amor, tendrás amigos.
Por lo demás no hay elección y este mundo tal como es será todo tu patrimonio.
Perdóname no sé decirte nada más pero tú comprende que yo aún estoy en el camino.
Y siempre siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti como ahora pienso.

jueves, 26 de marzo de 2009

Nueva temporada de caza de focas en Canadá



La caza de focas ha comenzado. Decenas de pescadores canadienses han empezado ya a capturar a las primeras de las 280.000 focas que este año perecerán en las aguas del Atlántico de Canadá, renovando la polémica entre Ottawa y las organizaciones de defensa de los derechos animales.
La primera fase de la caza de focas se concentrará en los hielos flotantes que rodean las islas de la Magdalena, en el centro del Golfo de San Lorenzo, informó el Ministerio de Pesca canadiense.
Las tripulaciones de entre 15 y 20 embarcaciones se encuentran en el área. Pero los fuertes vientos de hoy están empujando los hielos flotantes, sobre los que reposan las manadas de focas, hacia las costas del archipiélago de las Magdalena, lo que permitirá que algunos pescadores cacen los animales desde tierra.
La caza de este año está marcada por la creciente presión sobre Canadá para que impida, o al menos reduzca, esta cacería que es calificada como la mayor matanza de mamíferos marinos del mundo.
A principios de marzo, la comisión de Mercado Interior del Parlamento Europeo propuso prohibir totalmente la comercialización en la Unión Europea de productos derivados de foca.
Y la semana pasada, Rusia anunció que prohibirá la caza de focas de menos de un año en su territorio.
Son las focas de pocas semanas de vida, todavía incapaces de nadar, los ejemplares que constituyen el grueso de los animales cazados en Canadá.
Las dos principales organizaciones opuestas a la caza, el Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat (IFAW) y la Sociedad Protectora de Animales de Estados Unidos (HSUS), presionan desde hace años a los legisladores europeos para que prohíban la entrada en la UE de las pieles de foca canadiense.
Los ecologistas consideran que la caza es inhumana y el beneficio económico para los pescadores, mínimo.
Por su parte, el gobierno canadiense ha dicho que sus estudios avalan que las focas no sufren y que IFAW y HSUS sólo protestan por las actividades de los pescadores canadienses para poder recaudar decenas de millones de dólares en Estados Unidos y Europa.
Sin embargo, un informe realizado en 2007 por científicos del Panel de Salud y Bienestar Animal de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) concluyó que en la práctica los pescadores no siempre aplican las medidas para evitar el sufrimiento de las focas y que estos animales mueren de forma lenta y agónica.
La postura de la UE y de Rusia han añadido presión sobre Ottawa.
"El mundo vigilará de forma intensa la caza de este año y estoy segura de que una vez más las evidencias hablarán por sí mismas. La crueldad de la caza comercial de focas en Canadá es innegable", afirmó a través de un comunicado Sheryl Fink, investigadora de IFAW.
Ottawa y las asociaciones de pescadores han reafirmado que las presiones ecologistas y el cambio de la actitud en Europa no terminarán con la caza.
La ministra de Pesca canadiense, Gail Shea, dijo el pasado viernes que "la caza de focas es una significante fuente de ingresos en muchas pequeñas comunidades costeras" del país.
"Nuestras decisiones de gestión de la caza toman en consideración este hecho así como el consejo de científicos para asegurar que se mantiene la población de focas", añadió Shea.
La presencia de lobservadores sobre los hielos flotantes ha sido criticada por los pescadores que consideran que las organizaciones ecologistas obstaculizan su trabajo y transmiten una señal excesivamente negativa de la caza.
En el pasado se han producido ataques de pescadores contra observadores y periodistas.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Fractales

Fractales en la naturaleza



Fractales y violines


Un fractal es un objeto semi geométrico cuya estructura básica, fragmentada o irregular, se repite a diferentes escalas. El término fue propuesto por el matemático Benoît Mandelbrot en 1975 y deriva del Latín fractus, que significa quebrado o fracturado. Muchas estructuras naturales son de tipo fractal.
A un objeto geométrico fractal se le atribuyen las siguientes características:
Es demasiado irregular para ser descrito en términos geométricos tradicionales. Posee detalle a cualquier escala de observación. Es autosimilar (exacta, aproximada o estadísticamente). Su dimensión de Hausdorff-Besicovitch es estrictamente mayor que su dimensión topológica. Se define mediante un simple algoritmo recursivo. No nos basta con una sola de estas características para definir un fractal. Por ejemplo, la recta real no se considera un fractal, pues a pesar de ser un objeto autosimilar carece del resto de características exigidas.
Un fractal natural es un elemento de la naturaleza que puede ser descrito mediante la geometría fractal. Las nubes, las montañas, el sistema circulatorio, las líneas costeras o los copos de nieve son fractales naturales. Esta representación es aproximada, pues las propiedades atribuidas a los objetos fractales ideales, como el detalle infinito, tienen límites en el mundo natural.