miércoles, 23 de noviembre de 2016

Todo lo que vemos esconde otra cosa. René Magritte



Con su lema "todo lo que vemos esconde otra cosa" rompió nuestras costumbres mentales. Reproducción de "El Imperio de las luces" en la fachada del Museo Magritte de Bruselas, un trampantojo colosal.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Metallica Enter Sandman




En The Tonight Show, un programa estadounidense, Jimmy Fallon suele pedir a los artistas y grupos que lo visitan que versionen alguno de sus éxitos con instrumentos infantiles. La elegida por Metallica fue Enter Sandman y sus herramientas, tambores en miniatura, trompetas de plástico y xilófonos de colores


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Triunfar


"Reír mucho y a menudo; ganarse el respeto de las personas inteligentes y el afecto de los niños; conseguir la aprobación de los críticos honestos y soportar la traición de los falsos amigos; apreciar la belleza; descubrir lo mejor de los demás; dejar un mundo algo mejor bien ya sea por medio de un hijo, de un alma rescatada, de un trozo de jardín o de una condición social redimida; saber que al menos una vida ha alentado más libremente gracias a la nuestra; esto es haber triunfado".

Ralph Waldo Emerson.

domingo, 6 de noviembre de 2016

La alimentación en alta mar.

Antiguamente uno de los problemas más complejos en los barcos era la alimentación de sus tripulaciones y, también, causa de gravísimos problemas de salud.
Los alimentos frescos se agotaban rápidamente y para los viajes largos era necesario embarcar animales vivos.
Sobre las cubiertas a bordo se agolpaban jaulas de aves de corral (patos, gansos, pavos, gallinas), muchas de las cuales morían del llamado mal de mar.
El pan era otro de los alimentos más demandado, un tipo de pan sin levadura que se cocía por segunda vez para conseguir que durase más. Una vez elaborado el bizcocho adoptaba la forma de láminas para su fácil almacenamiento, y por eso se le denominaba galleta o bizcocho. La dotación compartía sus galletas con ratas, gusanos y gorgojos. Así, bromeando los marineros llamaban boteros a los gusanos, en el sentido de que la galleta era el bote y las larvas serían sus tripulantes.
Un pescado muerto
Para evitar en parte que los gusanos llegasen a las galletas -estibadas en barriles y en sacos para su transporte durante la navegación-, en los barcos se ponía un pescado muerto sobre un recipiente encima de aquellos, y cuando el pescado estaba ya invadido de insectos, se tiraba al mar y se sustituía por otro.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Ítaca




"Emprende el viaje a Ítaca, pero demórate lo más que puedas. Haz muchas escalas, teniendo siempre presente tu isla, la que andas buscando. Al final llegas a Ítaca, ¿y qué descubrirás? Que la verdadera Ítaca era el viaje"



La Odisea, Homero.

viernes, 4 de noviembre de 2016

Velázquez y el Museo del Prado

El Museo del Prado lanza su primer MOOC (curso masivo, online y gratuito) “Velázquez en el Museo del Prado”, desarrollado en colaboración con la Fundación Telefónica y alojado en la plataforma Miríada X
Los objetivos del curso son conocer la evolución de la obra y vida de Velázquez, revisar el contexto histórico de un período muy concreto de la historia de España y reconocer las características generales del Prado. Todo ello mediante atractivos contenidos interactivos, dramatizaciones y vídeos elaborados por expertos del Museo.
Las inscripciones al curso que comienza el próximo 16 de noviembre y tendrá una duración de 6 semanas, podrán hacerse desde  el siguiente enlace: https://miriadax.net/web/velazquez-en-el-museo-del-prado    


miércoles, 2 de noviembre de 2016

Mong La, Birmania, paraíso de la ilegalidad

“Combos madre-hija”, “vírgenes recién llegadas” y “adolescentes con tetas grandes” es lo que pone en algunas de las tarjetas que las prostitutas reparten delante de los casinos ilegales y en los hoteles de Mong La, una localidad al este de Birmania. Es un paraíso de ilegalidad que existe gracias a un tratado firmado hace más de 25 años. Una guerrilla comunista, financiada por el negocio de las drogas y liderada por Lin Minxian, actuaba con ferocidad en esa parte del país. A cambio de que dejaran de sembrar el miedo se les concedió el territorio. Así que ahora está bajo el poder de los señores de la guerra.
Mong La, a la que las autoridades también llaman Unidad Especial Número Cuatro, está en territorio birmano en la frontera con China, pero la mayoría de las señales están en mandarín, la moneda es el yuan chino y la red de móvil también es china. Un oasis de libertad sin límites donde fluye el juego, el contrabando, el sexo y los mercados de bienes ilegales.
En China las apuestas son ilegales en casi todo territorio, excepto en las Regiones Administrativas Especiales de Macao y Hong Kong. En Birmania no acaban de estar completamente reguladas, por eso los casinos callejeros de Mong La son el cebo perfecto para hordas de turistas asiáticos(mayoritariamente chinos) que buscan divertirse explotando los siete pecados capitales. Algunos de estos edificios están decorados con columnas griegas y estatuas doradas, llenos de humo de cigarro y de ‘viajeros’ que juegan sin parar. A sus puertas el negocio del sexo florece sin disimulo, con filas de prostitutas que ofrecen todo tipo de servicios.
Dicen que la parte más famosa de sus destartalados mercados no es la de las armas (aunque también la hay), sino la dedicada a vender animales exóticos en peligro de extinción. Marfil, pieles de leopardo, de elefante, calaveras de tigres… También animales vivos como pitones, tortugas de caparazón blando o crías de oso en jaulas enanas y asfixiantes, además de pangolines, uno de los mamíferos con los que más se trafica y en peligro de extinción. Su carne se considera una delicatessen en muchos países asiáticos y algunos creen que sus escamas tienen propiedades medicinales especiales.

Como explican Bertil Lintner y Michael Black en Merchants of Madness: The Methamphetamine Explosion in the Golden Triangle, más allá de todo lo que se consume y se vive en esa Tijuana asiática, muchas pistas apuntan a que el señor de la guerra de Mong La, Lin Minxian, no se contenta con ello y está ampliando sus tentáculos. Se cree que está instalando laboratorios de metanfetamina en zonas cercanas a la ciudad – pero que son plena jungla –, una droga que les sale mucho más rentable que el opio con el que se solía traficar hasta hace poco en la zona.