martes, 5 de junio de 2012

España necesita un rescate ético. Ramón Lobo

España necesita un rescate ético, que alguien coja una escoba gigante y limpie las instituciones de mequetrefes, cobardes y mangantes. No solo deberían ir a la cárcel, al menos a juicio, los banqueros y auditores que han hundido cajas, falseado cuentas; también, los políticos que los colocaron en posiciones que excedían en mucho sus méritos porque les garantizaban obediencia, liquidez.
Los que se declaran demócratas de toda la vida, y los que presumen de oposición a la dictadura, deberían recordar que están traicionando la esperanza de millones de personas que lucharon y sufrieron por un sistema mejor, libre y justo, como canta el gran Labordeta.
Lo expresaba Forges en una viñeta genial hace unos días: “España no tiene Mafia porque no la necesita”. Nuestra versión es más presentable, lleva corbata, actúan en bandas con siglas políticas intercambiables, y se cubre las espaldas. Hay excepciones, por supuesto, pero se ven poco.
La mayoría no entra en la política para servir a sus vecinos, para mejorar su pueblo o ciudad, para trabajar por la comunidad autónoma o por el Estado, para aprobar las mejores leyes y seleccionar a los más capaces de pertenecer y dirigir instituciones señeras: el Constitucional, el Supremo, el Tribunal de Cuentas, el Banco de España…
RTVE es el síntoma de los problemas de este país, de su podredumbre intelectual y moral. Muchos entienden la política como una ocupación territorial en la que es lícito el pillaje. Se trata de una comandita de intereses partidistas y particulares que echa risas bajo palio, una cadena de irresponsabilidad que se mueve sin vigilancia policial ni jurídica, con una impunidad absoluta.
Miramos cada día la curva de la prima de riesgo -que de curva tiene poco, pues es un cohete- y esperamos el milagro, que venga un ser superior, extranjero, si es posible, para solucionar la crisis en un abracadabra. Somos el resultado de siglos de incompetencia, de apostar por los peores y exiliar a los mejores. De escoger a los amiguitos desplazando a los buenos. Ahora se van de nuevo los honestos a buscar trabajo en América Latina, Australia o en otros países europeos. No hay medidor que registre tanto despilfarro de talento.

domingo, 3 de junio de 2012

jueves, 31 de mayo de 2012

lunes, 28 de mayo de 2012

Los ojos de la guera. David Jiménez

Viajando por la frontera entre Tailandia y Burma me encontré una de las historias más duras de los últimos años. Ciegos y mutilados, guerrilleros del Ejército Karen viven abandonados en el campo de refugiados de Mae La. Comparten una única silla de ruedas y su única posibilidad de salir adelante es aprender un oficio como campesinos. Pero el programa que les estaba ayudando se ha quedado sin fondos y el refugio podría cerrar en cualquier momento. Os agradecería que compartierais su historia, para ayudar a conseguir la ayuda que mantendría el centro de veteranos abierto. 

Lo último que Maung Pu vio antes de quedarse ciego fue el destello de la guerra. Era 2009, apenas llevaba unos meses alistado y su unidad se encontraba cercada por minas en las junglas birmanas de la región Karen. "Intenté desactivar una de ellas, pero algo salió mal", dice el soldado al recordar el momento de la detonación. Perdió los dos brazos. La vista en ambos ojos. Maung Pu es hoy, con 22 años, el más joven de los 16 ex guerrilleros que malviven en una choza de bambú en el campo de refugiados de Mae La, en el lado tailandés de la frontera con Birmania.
Klo Say, un guerrillero de 44 años perdió la vista y una pierna en 1998. | D. J.
Klo Say, un guerrillero de 44 años perdió la vista y una pierna en 1998. | D. J.


Todos quedaron ciegos en el frente y la mayoría sufrieron la amputación de una o varias extremidades. Los más afortunados cuentan con improvisados bastones de guía que, acoplados a sus muñones, hacen a la vez de prótesis. La única silla de ruedas disponible es utilizada por turnos. "Nuestra situación es desesperada", asegura Winner, coordinador del centro de veteranos Care Villa. "Desde abril nos hemos quedado sin fondos".

Una vez considerados héroes por su lucha por la independencia del pueblo Karen, los heridos viven en el abandono tras haber dejado de ser útiles en el conflicto armado más largo del mundo, la guerra que desde hace seis décadas enfrenta a la guerrilla de esta etnia cristiana y al Gobierno birmano. No reciben pensión alguna y dependen de la caridad para sobrevivir. Lo único que les mantiene en pie es un pacto no escrito, sellado entre camaradas de armas y resumido por Maung Pu con dos palabras: "No rendirse".

"Es difícil encontrar a gente que necesite más ayuda y que, sin embargo, reciba menos"
Los veteranos han formado un coro de música, estudian inglés y se han unido a un innovador programa que trata de enseñarles el oficio de los campesinos que antaño solían ocultarles de los soldados birmanos, ofreciéndoles el rancho para continuar la lucha un día más. Los que mantienen la movilidad reciben cursos sobre cómo cosechar el arroz, pescar y cuidar de los animales. "Pienso en mis dos hijos (4 y 7 años) y saco fuerzas para aprender. Quiero que vean que su padre es capaz de mantenerles", asegura Saw Moo, un invidente de 33 años.

Los intentos de transformar a soldados que no han conocido más que la guerra en labradores han adquirido urgencia ante la perspectiva de la paz. La firma de un alto el fuego el pasado mes de enero y las conversaciones con el nuevo Gobierno aperturista de Birmania podrían suponer el regreso a casa de los 150.000 refugiados Karen hacinados en campos junto a la frontera. Guerrilleros ciegos como Klo Say admiten que esa posibilidad les provoca mayor temor de lo que solía hacer una emboscada en la jungla. El antiguo soldado del Ejército de Liberación Nacional Karen, de 44 años, perdió una pierna y las órbitas de los ojos por la explosión de un mortero en 1998. Desde entonces pasa las noches en vela en un camastro de bambú, retorciéndose por los dolores que le provoca la metralla que quedó incrustada en su cuerpo.
"¿Volver a qué?", se pregunta sentado sobre su catre, perdida la determinación que durante décadas llevó a guerrilleros como él a resistir las ofensivas de un Ejército 30 veces mayor. "No podemos ganarnos un sueldo o alimentar a los nuestros. En el campo de refugiados al menos nos dan un plato de arroz". La intención de los voluntarios del Care Villa de ofrecer una alternativa laboral a los veteranos ha chocado con la suspensión de la ayuda que venían recibiendo. Las ONG que trabajan en la zona han empezado a cortar su asistencia, buscando proyectos alternativos dentro de Birmania ahora que el país ha iniciado un proceso de reformas democráticas. La holandesa ZOA, encargada del programa de formación de los ex soldados en la agricultura, ha anunciado que suspenderá progresivamente todas sus actividades. Los intentos de lograr nuevos fondos han fracasado.
El reverendo baptista Simon Saw, que ayudó a fundar el hospicio en 2000, asegura que han pasado a depender de pequeñas donaciones privadas. "Es difícil encontrar a gente que necesite más ayuda y que, sin embargo, reciba menos", lamenta el religioso. En la cercana ciudad de Mae Sot, en la clínica Mae Tao, un cartel pegado a la entrada del taller encargado de fabricar prótesis recuerda por qué el centro que atiende a soldados como Maung Pu sigue siendo necesario. Escritos a mano, junto a su edad y fecha de ingreso, figuran los nombres de los últimos mutilados en la Guerra Más Larga.

domingo, 27 de mayo de 2012

Frases

"“En Italia, bajo el mandato de los Borgia, hubo 30 años de guerras, terror, muerte y derramamiento de sangre, pero mientras tanto surgieron Michelangelo, Da Vinci y el Renacimiento. En Suiza tuvieron amor fraternal durante 500 años de paz y democracia… ¿y qué produjeron? El reloj de cuco.”
(Harry Lime = Orson Welles en El tercer hombre).

Todos los imbéciles de la burguesía que pronuncian las palabras: inmoralidad, moralidad en el arte y demás tonterías me recuerdan a Louise Villedieu, una puta de a cinco francos, que una vez me acompañó al Louvre donde ella nunca había estado y empezó a sonrojarse y a taparse la cara. Tirándome a cada momento de la manga, me preguntaba ante las estatuas y cuadros inmortales cómo podían exhibirse públicamente semejantes indecencias.
Charles Baudelaire
 He visto horrores. Horrores que usted ha visto. Pero no me llame asesino. Tiene derecho a matarme. Tiene derecho a hacer eso. Pero no tiene derecho a juzgarme. No existen palabras… para describir lo que es necesario a aquellos que no saben qué es el horror. El horror…El horror tiene rostro. Tienes que hacerte amigo del horror. El horror y el terror moral son tus amigos. Si no lo son, entonces son enemigos terribles. Auténticos enemigos. Cuando estaba en las Fuerzas Especiales…parece que hace mil siglos…fuimos a un pueblo a vacunar a los niños. Nos marchamos después de vacunarlos contra la polio. Un viejo vino corriendo detrás de nosotros. Venia llorando. Regresamos al pueblo. Ellos habían venido y habían cortado todos los brazos vacunados. Estaban en un montón. Un montón de…bracitos. Y recuerdo que…que lloré. Lloré como…una abuela. Quería arrancarme los dientes. No sé que quería. Quiero recordarlo. No olvidarlo nunca. No quiero olvidar nunca. Y entonces comprendí. Como si me hubieran…como si me hubieran disparado una bala de diamante en la frente. Y pensé “Dios mío eso es puro genio”. Es genial. La voluntad…para hacer eso. Perfecto, genuino, completo, cristalino, puro. Y entonces comprendí que ellos eran mas fuertes que nosotros. No eran monstruos. Eran hombres. Tropas entrenadas. Hombres que luchaban con el corazón. Que tenían familia, hijos. Que estaban llenos de amor. Pero tenían la fuerza…la fuerza…para hacer eso. Si tuviera diez divisiones de hombres así, nuestros problemas se acabarían en poco tiempo. Necesitas hombres que sean morales, y que al mismo tiempo sean capaces de utilizar sus instintos primordiales para matar sin sentimiento, sin pasión, sin juzgar. Sin juzgar. Porque el juzgar es lo que nos derrota
Coronel Kurtz. Apocalypse Now Redux
No soy tan joven como para saberlo todo. Óscar Wilde

En asuntos de vital importancia, el estilo y no la sinceridad, es lo verdaderamente importante"
Óscar Wilde

sábado, 26 de mayo de 2012

Kiev


MiniLook Kiev from threeshot on Vimeo.


Vista de la ciudad ucraniana de Kiev fotografiada por Efim Graboy y Daria Turetski con la doble técnica de time lapse y tilt shift (objetivo descentrable) que le da un aspecto de miniatura

jueves, 24 de mayo de 2012

Reloj de Arena

Este es un vídeo filmado por Philip Andelman en la fabrica GlasKeller en la ciudad suiza de Basel. En él podemos ver todo el proceso de producción de un reloj de arena diseñado por Marc Newson para la marca de relojes Ikepod.

domingo, 20 de mayo de 2012

Venus. Pere Gimferrer

VENUS
Yo, que vivía como el arrayán
vive de ser él mismo, en la penumbra
de alfilerazos de la soledad,
en el jardín de las alegorías,
de las esfinges ciegas que enmudecen
cuando el silencio es más que el existir,
tan sólo el tornasol del viento herido,
tan sólo herida en lo tornasolado;
yo, que vivía como vive el álamo
por la noche en la cueva submarina
donde mis ojos son una escafandra
y a tientas saben descubrir tu cuerpo,
y a tientas saben describir tu cuerpo,
el tacto que los días tornasolan;
yo, que vivía como quien se afina
por ser hoja de álamo en el aire,
vivo ahora del aire de tu cuerpo,
y tu cuerpo me vuelve llamarada,
y empiezo a ser, y voy a ser, y soy
un arrayán cegado por la luz.

Pere Gimferrer

Poeta, traductor y crítico literario nacido en Barcelona en 1945.
Estudió Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Barcelona.
A la edad de dieciocho años publicó su primer libro «El mensaje del tetrarca». Su maestría precoz fue reconocida en 1966 con el Premio Nacional de Poesía, por su libro «Arde el mar», constituyéndose en uno de los poetas más importantes de su generación.
En 1985 ocupó la vacante dejada por Vicente Aleixandre en la Real Academia Española.
Obtuvo de nuevo el  Premio Nacional de Literatura en 1989, el Premio de Literatura Catalana, el
Premio Ciudad de Barcelona, el Premio Cavall Verb de la Asociación de Críticos Españoles y el Premio de la revista Serra d'Or.
En 1997 recibió el Premio  Nacional de Literatura de la Generalitat de Catalunya, en 1998 el
Premio Nacional de las Letras Españolas y en el año 2000 el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.

sábado, 19 de mayo de 2012

Antonio Machado


Pertenece a una carta que le escribe  al escritor ruso David Vigodsky (publicada en Hora de España, n.º IV, abril 1937):
En efecto, soy viejo y enfermo, aunque usted por su mucha bondad no quiera creerlo: viejo, porque paso de los sesenta, que son muchos años para un español; enfermo, porque las vísceras más importantes de mi organismo se han puesto de acuerdo para no cumplir exactamente su función. Pienso, sin embargo, que hay algo en mí todavía poco solidario de mi ruina fisiológica, y que parece implicar salud y juventud de espíritu, si no es ello también otro signo de senilidad, de regreso a la feliz creencia en la dualidad de sustancias.
De todos modos, mi querido Vigodsky, me tiene usted del lado de la España joven y sana, de todo corazón al lado del pueblo, de todo corazón también enfrente de esas fuerzas negras –¡y tan negras!– a que usted alude en su carta.
En España lo mejor es el pueblo. Por eso la heroica y abnegada defensa de Madrid, que ha asombrado al mundo, a mí me conmueve, pero no me sorprende. Siempre ha sido lo mismo. En los trances duros, los señoritos –nuestros barinas– invocan la patria y la venden; el pueblo no la nombra siquiera, pero la compra con su sangre y la salva. En España, no hay modo de ser persona bien nacida sin amar al pueblo. La demofilia es entre nosotros un deber elementalísimo de gratitud.


Antonio Machado pintado por Ramón Gaya