Santa María del Camino en Carrión de los Condes
Aunque esta población clave en el Camino de Santiago cuenta con otras iglesias románicas como la de Santiago, famosa por su Pantocrator, o el Monasterio de San Zoilo, el edificio más significativo es esta iglesia conocida por su portada dedicada a la Adoración de los Magos.
miércoles, 16 de julio de 2014
martes, 15 de julio de 2014
El románico palentino más carismático
San Martín de Frómista
Arquetipo y síntesis del estilo románico, construida en el S.XI, es uno de los hitos del Camino de Santiago. Horario: 9.30 a 14 y de 16.30 a 20h (de lunes a domingo) Entrada: 1,50 euros. En la iglesia de Santa María del Castillo se ha montado Vestigia, un centro de interpretación sobre el Camino de Santiago.
lunes, 14 de julio de 2014
La uvas de la ira. John Steinbeck
" —¿No piensas en qué pasará cuando lleguemos? ¿No temes que quizá no sea tan bonito como pensamos?
—No —replicó con rapidez. No lo temo. No debes hacer eso.
-Yo tampoco. Es demasiado, es vivir demasiadas vidas. Delante de nosotros hay mil vidas distintas que podríamos vivir, pero cuando llegue, sólo será una. Si voy adelante en cada una de ellas, es excesivo. "
—No —replicó con rapidez. No lo temo. No debes hacer eso.
-Yo tampoco. Es demasiado, es vivir demasiadas vidas. Delante de nosotros hay mil vidas distintas que podríamos vivir, pero cuando llegue, sólo será una. Si voy adelante en cada una de ellas, es excesivo. "
domingo, 13 de julio de 2014
sábado, 12 de julio de 2014
viernes, 11 de julio de 2014
La tragedia de Palestina
Uno puede caer en la tentación de pensar que el Mundial de Brasil es buena coartada para ocultar la matanza que en estos días sufre Gaza. Pero la verdad es que no hace falta el ruido del fútbol, no son necesarias las sonoras lágrimas de los brasileños por su eliminación, ni las discusiones internacionales sobre la pasividad de Messi o la lesión de Neymar. Palestina soporta muchos años de injusticia, de tortura, de muertes sin que los gobernantes del mundo tomen una decisión real para detener la catástrofe.
No hacen falta muchos recursos para ocultar el crimen. Basta la vida cotidiana, el pasar de los días, el tráfico normal de las calles, el rumor de las oficinas y los supermercados para borrar, por ejemplo, las condiciones extremas de crueldad en la que viven más de millón y medio de personas en un campo de concentración llamado Gaza. Porque el dolor es allí la rutina. Puede incluso afirmarse que la dureza de los castigos coyunturales es menos grave que la normalidad.
Impresiona que un atentado terrorista se resuelva con la venganza de un Estado sobre la población civil. Todo es desmedido en el conflicto entre Hamás e Israel. Tres jóvenes israelíes son asesinados y se produce la reacción. Aunque es un acto bárbaro, entra en la lógica del odio que otros jóvenes israelíes secuestren a un muchacho palestino y lo quemen vivo. La barbarie privada contra la barbarie. Pero está fuera de toda decencia pública y política que un Estado tome la decisión de bombardear a la gente, de destruir casas e infraestructuras, de asesinar a más de 50 personas para dejar claro que siente también odio, que no hay otro futuro que la fuerza y el odio. Todo es desmedido y desigual. Mientras unos tiran cohetes como piedras, los otros ponen en marcha una maquinaria de destrucción rotunda y un ejército capaz de invadir sin oposición un territorio ajeno.
Las víctimas y los verdugos frente a frente. En este conflicto, como en la mayoría de los conflictos en el mundo de hoy, no hay buenos y malos. Es difícil identificarse con la ética y las estrategias de ningún bando. Los valores son excluidos en el vértigo de la realidad. Quedan las personas. He hablado mucho con ciudadanos israelíes con los que me identifico a la hora de opinar sobre la situación y sobre las injusticias que comete su Gobierno. No consigo cruzar dos palabras con los partidarios de Hamás. Me separa de ellos un abismo cuando opinan sobre la vida y la muerte. No, no son los “buenos”, no son “los nuestros” esos que llevan la voz cantante en la política palestina. Pero aunque no haya buenos y malos entre las voces cantantes, sí hay víctimas y verdugos entre la gente. Y las víctimas en una inmensa mayoría son hombres y mujeres de Palestina que sufren una de las explotaciones más infames que se han producido en la barbarie y la rutina de la historia contemporánea.
Porque lo peor en Gaza ocurre cuando no sucede nada. La tragedia no tiene que ver con los bombardeos, ni con un ejército reservista dispuesto a invadir el territorio enemigo. Lo peor se llama normalidad, la existencia cotidiana de un mundo en el que muchas personas, expulsadas de sus casas, soportan la miseria, el racismo y el olvido. La normalidad significa vivir en un lugar en el que colonos insaciables de Israel ocupan tierras sin ningún derecho. La normalidad significa que un 90% de la población viva en la pobreza. La normalidad significa que el agua potable sea un bien más valioso que el oro. Significa que el mundo haya aceptado un Apartheid que viola de forma rutinaria los derechos humanos.
A veces hay un bombardeo y las imágenes de los cadáveres llaman la atención. Se rompe por un momento el silencio. Pero lo que ocurre en el silencio es más infame que aquello que de vez en cuanto iluminan las llamaradas de las bombas.
Y no hay futuro. El odio es un presente perpetuo. La población Palestina está condenada al odio. Los ciudadanos de Israel están condenados al odio. El mundo gira sin que hoy parezca posible una ilusión pública capaz de ordenar la convivencia. Sin derechos humanos, sin libertad, sin fraternidad, sin igualdad, el mundo gira. Y las soluciones de los pragmáticos se han demostrado tan injustas como los sueños de los fanáticos. Entre unos y otros han roto la posibilidad de un Estado que no dependa del odio, de las razas, de los mercaderes de armas, de la avaricia de los banqueros. Nadie defiende ya un Estado que sea patrimonio de los ciudadanos.
Luís García Montero.
jueves, 10 de julio de 2014
Donde habite el olvido. Luís Cernuda
Donde penas y (des)dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.
Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.
Luis Cernuda
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.
Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.
Luis Cernuda
miércoles, 9 de julio de 2014
martes, 8 de julio de 2014
lunes, 7 de julio de 2014
El mundo hiere. Javier Marías
En 1984 daba yo unos cursos de Traducción en el Wellesley College de Massachusetts. Les pasaba a las alumnas (era una Universidad femenina) breves textos en español e inglés para que los vertieran a la otra lengua, como ejercicio. Uno fue un pasaje de Juan Rulfo en el que, si mal no recuerdo, lo más osado que había era un comentario sobre lo caliente que estaba la tierra sobre la que dormían tres personajes de viaje, una mujer y dos hombres, y cómo ese calor emanado por el suelo se trasladaba a los cuerpos, que despedían a su vez su calor de unos a otros (pero a distancia, no se crean). Una alumna se me acercó y me dijo que su moral le impedía traducir aquel fragmento, y me pidió uno alternativo. No entendí nada, en verdad no sabía a qué se refería ni qué “moral” podía entrar en conflicto con algo tan inocente y neutro. No sé, si les hubiera dado el arranque de Santuario de Faulkner, en el que una mujer es violada con una mazorca de maíz (de nuevo si no me equivoco) … La joven insistió en que aquello era demasiado sexual. Yo no veía sexualidad por ningún lado y no me hacía mucha gracia crear un precedente de traducciones “a la carta”, digamos. Cualquier mojigata podía ver obscenidad en Platero y yo, por ejemplo, y así hasta el infinito. Pero consulté con las colegas del departamento y las órdenes fueron tajantes: “Dale otra pieza. Las alumnas son susceptibles y podrían meternos en líos. Total, no vale la pena arriesgarse”. Obedecí (al fin y al cabo yo estaba allí de paso) y la estudiante tranquilizó su conciencia y su ánimo turbado por el pobre Rulfo.
Me he acordado de esta anécdota remota (que me disculpen los memoriosos si ya la he contado; son muchos años) al leer que cada vez hay más alumnos estadounidenses que ponen reparos a las lecturas que sus profesores les recomiendan o programan. Y exigen que, como mínimo, se les advierta de lo que van a encontrar en ellas. De que El gran Gatsby “contiene pasajes violentos y misóginos”, o de que en Huckleberry Finn “hay vocablos y actitudes racistas”. Consideran que lo que hagan o digan los personajes ficticios de una novela o de un drama “puede herir su sensibilidad”, o algunas escenas causar “síntomas de estrés postraumático” a quienes hayan sido víctimas de violaciones o ex-combatientes de guerra, o tengan pánico incontrolable a esas amenazas. En la Universidad de California (Estado pionero de casi todas las pusilanimidades), el consejo de estudiantes ha solicitado formalmente que se incluyan estos avisos. Y claro, las obras que menos se libran son las que ocupan lugar fijo en los planes de estudios: El mercader de Venecia, “por contener ideas antisemitas”, o La señora Dalloway, de Virginia Woolf, “porque supuestamente incita al suicidio”. La cosa se parece a los carteles que en el ámbito anglosajón aparecen al principio de las películas y series televisivas (destinados a padres y niños), en los que se advierte que lo que va a proyectarse incluye “violencia, tacos, escenas de sexo, desnudez” y últimamente, en el colmo de la histeria pacata, “escenas en que se fuma”. Esto habrán de agregarlo a todas las cintas de la historia anteriores al 2000 por lo menos, de La diligencia a Casablanca, de Cantando bajo la lluvia a Sonrisas y lágrimas, a menos que prosperen las demenciales propuestas de borrar digitalmente todos los cigarrillos, habanos y pipas del celuloide (Groucho Marx quedaría idiota en todos sus planos, con una mano vacía en la boca; pero de todo es capaz la grotesca censura contemporánea).
A lo que más recuerdan estas prácticas, sin embargo, a los que las conocimos, es a las fichas que colgaban a las puertas de las iglesias durante el eterno franquismo, en las que se advertía a los feligreses de los peligros acechantes en tal o cual película, por mucho que el “permisivo” Gobierno hubiera autorizado su exhibición en las salas. Tras un resumen del argumento, al final se señalaba: “Defectos de forma” (eso significaba que se veía un escote o una mujer en combinación, por ejemplo). “Defectos de fondo” (eso, que había adulterio o conductas “inmorales” entre los personajes). “Ambiente malsano, falta de arrepentimiento, comportamientos licenciosos” y gravedades por el estilo. No hace falta decir que cuantas más líneas para rehuir el pecado, más gente corría a ver la película. Algunos profesores americanos se llevan las manos a la cabeza ante estas iniciativas tan semejantes a las de la Iglesia cómplice y beneficiaria de una interminable dictadura: “Cualquier alumno que se sintiese aludido por alguna materia que se impartiese en clase podría presentar una queja y desencadenar un proceso legal muy tortuoso para la comunidad educativa”, alega uno. Pero llevan las de perder, me temo, puesto que hay otros que se alinean con los estudiantes más puritanos y remilgados: “Tenemos alumnos con problemas graves y hay que tratarlos con respeto y consideración”, opina una vicedecana. Lo cual supone alertarlos o evitarles desde la Ilíada y la Biblia (en las que hay adulterios y matanzas sin cuento) hasta Hamlet (en la que hay fratricidio, más adulterio, crueldades psicológicas y atisbos de incesto). Aquí ya tenemos una legión de cursis que suprimen de los cuentos infantiles cuanto les parece violento, triste, sexista o desagradable. En realidad estos jóvenes y quienes los “protegen” quisieran evitarse y evitarles la vida. Yo no sé por qué sus padres los pusieron en el mundo y sus profesores algodonosos consienten que en él sigan; porque es un lugar que antes o después hiere la sensibilidad de cualquiera.
JAVIER MARÍAS
El País Semanal, 6 de julio de 2014
Me he acordado de esta anécdota remota (que me disculpen los memoriosos si ya la he contado; son muchos años) al leer que cada vez hay más alumnos estadounidenses que ponen reparos a las lecturas que sus profesores les recomiendan o programan. Y exigen que, como mínimo, se les advierta de lo que van a encontrar en ellas. De que El gran Gatsby “contiene pasajes violentos y misóginos”, o de que en Huckleberry Finn “hay vocablos y actitudes racistas”. Consideran que lo que hagan o digan los personajes ficticios de una novela o de un drama “puede herir su sensibilidad”, o algunas escenas causar “síntomas de estrés postraumático” a quienes hayan sido víctimas de violaciones o ex-combatientes de guerra, o tengan pánico incontrolable a esas amenazas. En la Universidad de California (Estado pionero de casi todas las pusilanimidades), el consejo de estudiantes ha solicitado formalmente que se incluyan estos avisos. Y claro, las obras que menos se libran son las que ocupan lugar fijo en los planes de estudios: El mercader de Venecia, “por contener ideas antisemitas”, o La señora Dalloway, de Virginia Woolf, “porque supuestamente incita al suicidio”. La cosa se parece a los carteles que en el ámbito anglosajón aparecen al principio de las películas y series televisivas (destinados a padres y niños), en los que se advierte que lo que va a proyectarse incluye “violencia, tacos, escenas de sexo, desnudez” y últimamente, en el colmo de la histeria pacata, “escenas en que se fuma”. Esto habrán de agregarlo a todas las cintas de la historia anteriores al 2000 por lo menos, de La diligencia a Casablanca, de Cantando bajo la lluvia a Sonrisas y lágrimas, a menos que prosperen las demenciales propuestas de borrar digitalmente todos los cigarrillos, habanos y pipas del celuloide (Groucho Marx quedaría idiota en todos sus planos, con una mano vacía en la boca; pero de todo es capaz la grotesca censura contemporánea).
A lo que más recuerdan estas prácticas, sin embargo, a los que las conocimos, es a las fichas que colgaban a las puertas de las iglesias durante el eterno franquismo, en las que se advertía a los feligreses de los peligros acechantes en tal o cual película, por mucho que el “permisivo” Gobierno hubiera autorizado su exhibición en las salas. Tras un resumen del argumento, al final se señalaba: “Defectos de forma” (eso significaba que se veía un escote o una mujer en combinación, por ejemplo). “Defectos de fondo” (eso, que había adulterio o conductas “inmorales” entre los personajes). “Ambiente malsano, falta de arrepentimiento, comportamientos licenciosos” y gravedades por el estilo. No hace falta decir que cuantas más líneas para rehuir el pecado, más gente corría a ver la película. Algunos profesores americanos se llevan las manos a la cabeza ante estas iniciativas tan semejantes a las de la Iglesia cómplice y beneficiaria de una interminable dictadura: “Cualquier alumno que se sintiese aludido por alguna materia que se impartiese en clase podría presentar una queja y desencadenar un proceso legal muy tortuoso para la comunidad educativa”, alega uno. Pero llevan las de perder, me temo, puesto que hay otros que se alinean con los estudiantes más puritanos y remilgados: “Tenemos alumnos con problemas graves y hay que tratarlos con respeto y consideración”, opina una vicedecana. Lo cual supone alertarlos o evitarles desde la Ilíada y la Biblia (en las que hay adulterios y matanzas sin cuento) hasta Hamlet (en la que hay fratricidio, más adulterio, crueldades psicológicas y atisbos de incesto). Aquí ya tenemos una legión de cursis que suprimen de los cuentos infantiles cuanto les parece violento, triste, sexista o desagradable. En realidad estos jóvenes y quienes los “protegen” quisieran evitarse y evitarles la vida. Yo no sé por qué sus padres los pusieron en el mundo y sus profesores algodonosos consienten que en él sigan; porque es un lugar que antes o después hiere la sensibilidad de cualquiera.
JAVIER MARÍAS
El País Semanal, 6 de julio de 2014
sábado, 5 de julio de 2014
miércoles, 2 de julio de 2014
La segunda mujer
Cuando Ayse celebra su boda en el pueblo en el que vive, todos creen que se ha casado con Hasan, un guapo joven poco mayor que ella. Pero en realidad Ayse abandona Turquía para convertirse en la segunda esposa de Mustafá, el padre de Hasan. Al llegar a su nuevo hogar en Viena algunos de los hijos mayores le dan la espalda pero Fatma, la primera esposa de Mustafá la acoge como una buena sucesora que atenderá y cuidará la familia cuando ella no esté. Las dos mujeres inician una amistad muy especial basada en la confianza total. Pero esta relación se verá cuestionada cuando la familia tenga que enfrentarse a un difícil golpe del destino.
lunes, 30 de junio de 2014
Las mejores fotografías ambientales
![]() |
| Bangladesh, la vida en un tubo de hormigón. |
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| En busca de vida, después de un incendio en Bangladesh |
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| Shangai |
Premios Atkins CIWEM,
domingo, 29 de junio de 2014
sábado, 28 de junio de 2014
viernes, 27 de junio de 2014
jueves, 26 de junio de 2014

Un país no fracasa por perder un Mundial. Fracasa si tiene 26% de paro, más de dos millones de niños viviendo bajo el umbral de la pobreza, una generación de jóvenes exiliada por falta de oportunidades, 17.000 asesores inútiles, instituciones carcomidas por la corrupción, ninguna universidad entre las 200 mejores del mundo y escolares a la cola del mundo desarrollado. Hay muchas razones por las que España está fracasando como país y el fútbol no es una de ellas.
David Jiménez.
Periodista. corresponsal en Asia para El Mundo
miércoles, 25 de junio de 2014
martes, 24 de junio de 2014
lunes, 23 de junio de 2014
Estas ganas de vos
ESTAS GANAS DE VOS...
Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobre cristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.
Juan Gelman
Ando ganas de contarte las pecas,
de llenarte las madrugadas de palabras roticas,
de verte, tenerte y fumarte.
Ando ganas de andarte la piel y la memoria:
Ganas de vos y una botella de guaro,
ando ganas de beberme la vida a tu lado.
Juan Gelman
Cómo será acostarme
en tu país de pechos tan lejano.
Ando de pobre cristo a tu recuerdo
clavado, reclavado.
Juan Gelman
Ando ganas de contarte las pecas,
de llenarte las madrugadas de palabras roticas,
de verte, tenerte y fumarte.
Ando ganas de andarte la piel y la memoria:
Ganas de vos y una botella de guaro,
ando ganas de beberme la vida a tu lado.
Juan Gelman
domingo, 22 de junio de 2014
sábado, 21 de junio de 2014
viernes, 20 de junio de 2014
jueves, 19 de junio de 2014
miércoles, 18 de junio de 2014
Cementerio de "peces lagarto" bajo un glaciar de Chile
Especímenes de ictiosaurios del Cretácico Inferior cerca del glaciar Tyndall, en el Parque Nacional Torres del Paine.
Se han descubierto decenas de esqueletos casi completos de reptiles marinos prehistóricos cerca de un glaciar que se derrite en el sur de Chile.
Los científicos encontraron 46 ejemplares de cuatro especies diferentes de ictiosaurios extintos. Estas criaturas, cuyo nombre griego significa "pez lagarto", fueron un grupo de grandes reptiles marinos nadadores que vivieron durante la Era Mesozoica, desde hace unos 245 millones hasta 90 millones de años.
Los esqueletos recién descubiertos son de dos embriones y adultos. Las criaturas, probablemente muertos durante una serie de deslaves catastróficos, fueron preservados en los sedimentos de aguas profundas que luego fueron expuestos al derretirse el glaciar, dijeron los investigadores en el estudio, publicado el 22 de mayo en el Boletín de la Sociedad Geológica de América.
Los ictiosaurios tenían cuerpos en forma de torpedo con aletas verticales y largos hocicos con dientes.
"Ellos se parecían mucho a los delfines de hoy", dijo Wolfgang Stinnesbeck, paleontólogo de la Universidad de Heidelberg en Alemania y líder del estudio.
Stinnesbeck y su equipo encontraron especímenes del Cretácico Inferior (150-100 millones de años) cerca del glaciar Tyndall, en el Parque Nacional Torres del Paine en Chile. A medida que el glaciar se ha derretido se expuso la roca que contiene los fósiles, dijo Stinnesbeck.
Antes se habían encontrado muy pocos de los antiguos reptiles en América del Sur; se habían encontrado unos pocos restos de la caja torácica y las vértebras.
El mayor esqueleto de ictiosaurio descubierto en Chile mide más de 16 pies (5 metros) de largo. Los esqueletos estaban muy bien conservados - algunos tejidos blandos aún retenidos. Los investigadores también encontraron embriones fósiles dentro de una hembra. Asignaron los fósiles a la familia Ophthalmosauridae.
Especímenes de ictiosaurios del Cretácico Inferior cerca del glaciar Tyndall, en el Parque Nacional Torres del Paine
Se han descubierto decenas de esqueletos casi completos de reptiles marinos prehistóricos cerca de un glaciar que se derrite en el sur de Chile.
Los científicos encontraron 46 ejemplares de cuatro especies diferentes de ictiosaurios extintos. Estas criaturas, cuyo nombre griego significa "pez lagarto", fueron un grupo de grandes reptiles marinos nadadores que vivieron durante la Era Mesozoica, desde hace unos 245 millones hasta 90 millones de años.
Los esqueletos recién descubiertos son de dos embriones y adultos. Las criaturas, probablemente muertos durante una serie de deslaves catastróficos, fueron preservados en los sedimentos de aguas profundas que luego fueron expuestos al derretirse el glaciar, dijeron los investigadores en el estudio, publicado el 22 de mayo en el Boletín de la Sociedad Geológica de América.
Los ictiosaurios tenían cuerpos en forma de torpedo con aletas verticales y largos hocicos con dientes.
"Ellos se parecían mucho a los delfines de hoy", dijo Wolfgang Stinnesbeck, paleontólogo de la Universidad de Heidelberg en Alemania y líder del estudio.
Stinnesbeck y su equipo encontraron especímenes del Cretácico Inferior (150-100 millones de años) cerca del glaciar Tyndall, en el Parque Nacional Torres del Paine en Chile. A medida que el glaciar se ha derretido se expuso la roca que contiene los fósiles, dijo Stinnesbeck.
Antes se habían encontrado muy pocos de los antiguos reptiles en América del Sur; se habían encontrado unos pocos restos de la caja torácica y las vértebras.
El mayor esqueleto de ictiosaurio descubierto en Chile mide más de 16 pies (5 metros) de largo. Los esqueletos estaban muy bien conservados - algunos tejidos blandos aún retenidos. Los investigadores también encontraron embriones fósiles dentro de una hembra. Asignaron los fósiles a la familia Ophthalmosauridae.
Estos "peces lagarto" probablemente cazaban en un cañón submarino cerca de la costa, siguiendo una dieta de animales parecidos a calamares y peces, dijeron los investigadores. De vez en cuando habría habido flujos de lodo en cascada en el agua como una avalancha, y los investigadores piensan que estos flujos de lodo mataron a los ictiosaurios. Los animales probablemente se desorientaron y ahogaron, siendo absorbidos por el fondo del mar donde sus cuerpos fueron enterrados en el sedimento, dijeron los investigadores.
Los ictiosaurios nadaban los mares al mismo tiempo que los dinosaurios vagaban por la Tierra y los pterosaurios reinaban en los cielos, pero pueden haber muerto antes de que sus hermanos de la tierra - y del aire -, dijo Stinnesbeck. Un agotamiento mundial de oxígeno en los océanos, posiblemente debido a la actividad volcánica, pudo haber causado la extinción de estos reptiles marinos, dijo.
El descubrimiento de estas criaturas establece al glaciar chileno como uno de los sitios principales para reptiles marinos del Cretácico Inferior en todo el mundo, dijeron los investigadores. Pero llegar a este sitio fósil es la mitad de la batalla. Para llegar allí el equipo tuvo que conducir durante cinco horas, caminar de 10 a 12 horas hasta el campamento, a veces con fuertes lluvias, granizo o nieve.
"Este ha sido uno de los campamentos más difíciles que he tenido", dijo Stinnesbeck.
Artículo científico: A Lower Cretaceous ichthyosaur graveyard in deep marine slope channel deposits at Torres del Paine National Park, southern Chile
martes, 17 de junio de 2014
Pejac
Pejac es un artista de Santader que representa que el arte urbano no necesariamente ha de ser graffiti, con sus obras sutiles e inteligentes trata temas como la libertad, la paz y la lírica, convirtiendo sus obras muchas veces en sueños surrealistas. Sus murales son normalmente en blanco y negro.
lunes, 16 de junio de 2014
Acerca de "Así empieza lo malo" de Javier Marías
El 23 de septiembre de 2014, Alfaguara publicará Así empieza lo malo, la nueva novela de Javier Marías, en lanzamiento simultáneo en todo el ámbito de la lengua castellana.
Así empieza lo malo cuenta la historia íntima de un matrimonio de muchos años, narrada por su joven testigo cuando éste es ya un hombre maduro. Juan de Vere tiene 23 años, acaba de finalizar sus estudios y encuentra su primer empleo como secretario personal de Eduardo Muriel, un antaño exitoso director de cine, en el Madrid de 1980. Su trabajo le permite entrar en la privacidad de la casa familiar y ser espectador de una misteriosa desdicha conyugal.
«Es un libro sobre el deseo, como uno de los motores más fuertes en la vida de las personas, que a veces lleva a pasar por encima de cualquier lealtad, consideración e incluso respeto en el trato con los demás. Otro de los temas de la novela es la impunidad y la arbitrariedad del perdón y del no perdón. Cómo la idea de justicia que la gente reclama a veces tiene mucho que ver con que el acto en sí nos afecte o no», afirma el autor. Así empieza lo malo trata también sobre la obstinación amorosa y sobre las relaciones íntimas, un asunto que el escritor ya trató en novelas anteriores.
Así empieza lo malo se publica tres años después de la última novela escrita por Javier Marías: Los enamoramientos (Alfaguara, 2011), que fue acogida con gran éxito de público y crítica. En España, Los enamoramientos fue elegida mejor libro del año por Babelia en 2011 y recibió el XIV Premio Qué Leer que otorgan los lectores de esta revista literaria. En el extranjero, Los enamoramientos ya se ha traducido a un total de 29 lenguas y ha sido finalista del National Book Critics Circle Award como mejor novela publicada en Estados Unidos en 2013. Además, Los enamoramientos fue seleccionada por el diario The New York Times entre las cien mejores obras de ficción de 2013. Las ediciones se han sucedido en países como Alemania, Francia, Holanda, Italia, Reino Unido y Estados Unidos.
«Sea lo que sea que creamos que vaya a suceder mientras leemos, estamos eligiendo pasar tiempo en compañía de un autor. En el caso de Javier Marías, se trata de una buena decisión; su mente es profunda, aguda, a veces chocante, a veces hilarante, y siempre inteligente.»
The New York Times Book Review
«Es fácil entender por qué el nombre de Javier Marías se menciona a menudo en las discusiones sobre los potenciales ganadores del Premio Nobel de Literatura ya que Los enamoramientos aborda temas que atacan al corazón mismo de la condición humana. Marías entrelaza argumentos filosóficos, literatura clásica y conversaciones tanto reales como imaginadas que dan forma a una caleidoscópica obra de arte. Un libro para ser saboreado, discutido y releído.»
The Gazette
Alfaguara, 6 de junio de 2014
El deseo como “uno de los motores más fuertes en la vida de las personas” es el eje central de la nueva novela del escritor Javier Marías, Así empieza lo malo, una obra que se publicará el 23 de septiembre y en la que reflexiona también sobre la impunidad y “la arbitrariedad del perdón o del no perdón”.
“Esta novela tiene quizás una carga erótica mayor que otras mías, aunque no hay escenas muy explícitas; son más sugerentes que otra cosa”, afirma Marías en una entrevista con Efe, en la que adelanta las claves de este libro que editará Alfaguara simultáneamente en todos los países hispanohablantes.
Así empieza lo malo -el título, como sucede en otras obras de Marías, es una cita de Shakespeare- llegará a los lectores tres años y medio después de Los enamoramientos, cuya escritura suscitó tantas dudas en su autor pero con la que triunfó en España, Alemania, Francia, Holanda, Italia, Estados Unidos y Gran Bretaña.
El escritor se enfrenta ahora a la corrección de pruebas de su nuevo libro, más largo de lo habitual en él (unas 580 páginas), y con buenas dosis de intriga y humor.
Hay también en la novela elementos que “enlazarían” con Los enamoramientos, como “lo que se es capaz de hacer por obstinación amorosa” y la arbitrariedad del perdón.
“En la reclamación de justicia a menudo hay un componente civilizado, todavía de venganza. Lo sorprendente es que, a veces, se perdonan cosas mucho más graves que otras simplemente porque no nos las han infligido a nosotros. Y en cambio, cosas que son muy leves, en la medida en que me las han hecho a mí, no hay manera de que eso se perdone nunca”, señala el autor.
Los comienzos de las novelas de Javier Marías suelen ser magistrales y el de Así empieza lo malo (la cita completa es “así empieza lo malo y lo peor queda atrás”, y es de Hamlet) no defraudará al lector.
“No hace demasiado tiempo que ocurrió aquella historia -menos de lo que suele durar una vida, y qué poco es una vida, una vez terminada y cuando ya se puede contar en unas frases y sólo deja en la memoria cenizas que se desprenden a la menor sacudida y vuelan a la menor ráfaga-, y sin embargo hoy sería imposible”, escribe Marías.
La novela está ambientada en el Madrid de 1980, cuando “todavía no había divorcio” en España, pero el libro “no es nada historicista ni de recreación de época”.
El narrador se llama Juan Vere o Juan de Vere y cuenta, desde la época actual, lo que le ocurrió cuando tenía 23 años, hacia 1980.
El libro “no es particularmente autobiográfico”, pero Marías le presta algunas vivencias a Juan Vere, que, “recién terminada la carrera de Filología Inglesa (la misma que el escritor), entra a trabajar como ayudante de Eduardo Muriel, un director de cine.
“Es innegable”, dice, que hay elementos de su tío Jesús Franco, el director de cine, y cosas de rodajes a los que Marías asistió. Salen en pequeños papeles actores como Jack Palance y Herbert Lom.
Pero “no es una novela ambientada en el mundo del cine”, aclara Marías. El narrador trabaja en la casa de Muriel y de su mujer, Beatriz Noguera, que llevan unos veinte años casados, en medio de “una misteriosa desdicha conyugal”.
Juan Vere empieza a recibir, por parte del director, “encargos y misiones” relacionados con el pasado de ese matrimonio, en el que también intervino el doctor Van Vechten.
Y al investigar el pasado saldrán a relucir hechos de la posguerra española, “nada truculentos aunque sí desagradables”.
La novela está centrada en las relaciones personales y narra “historias tenues, las de la vida privada, que son a veces las que no se cuentan nunca”. Pero también “se podría hacer una interpretación política” de algunos asuntos, comenta Marías.
Eduardo Muriel es tuerto y “lleva un parche de lo más clásico” sobre el ojo derecho. Hay “un elemento simbólico en esa ‘tuertez’”, comenta el escritor antes de pedir “disculpas por el barbarismo”.
“Y es que no queremos ver más que parcialmente o vemos selectivamente. A veces es deliberado, es conveniente que tengamos una visión tuerta del mundo”, señala el autor de Tu rostro mañana, cuya nueva novela tiene que ver, “evidentemente”, con otras suyas.
“Ya hay algunos críticos -dice- que sostienen que mis novelas forman una gran novela, un magma novelístico que se va completando”.
El otro simbolismo del ojo tuerto es “el de nuestra parcialidad en el conocimiento de lo que vivimos. Siempre tenemos una visión incompleta. Siempre nos movemos de manera tuerta en el mundo”.
La novela reflexiona también sobre la juventud, cuando se tiene “el alma aplazada y la conciencia también”, comenta el autor, de 62 años, “una edad en la que se da uno cuenta de que el tiempo de la juventud era totalmente distinto del de la madurez”.
“Hace poco yo recordaba que hubo un año, en 1983, en el que cambié de proyecto de vida varias veces. Me iba a ir a Estados Unidos, estuve a punto de casarme, fui a Oxford…”, recuerda el novelista.
De la nueva novela de Marías habla con verdadero entusiasmo Pilar Reyes, directora de Alfaguara: “Es un libro de una potencia simbólica inmensa. Es gran literatura”.
ANA MENDOZA
Efe, 6 de junio de 2014
El deseo sexual y el perdón se citan en la nueva novela de Marías
Del deseo sexual a la arbitrariedad del perdón, cruzada por la mirada del otro de la cual no se puede huir. Todo está casi listo para la publicación de Así empieza lo malo (Alfaguara). Solo falta que Javier Marías dé una última revisión a la novela y elija la portada con la que saldrá el 23 de septiembre. Será su novela número 12. Llegará después de tres años de Los enamoramientos, con la que ha obtenido gran acogida de crítica y público en España y en el extranjero, a donde ha sido traducida a 29 idiomas.
Aunque Así empieza lo malo (otra vez las palabras tutelares de Shakespeare en los títulos de Marías, esta vez bajo la presencia de Hamlet) no es una continuación de Los enamoramientos, sí es una especie de otro estadio de aquella temática, y, sobre todo, una pieza más que se integra de manera individual y a la vez complementaria de toda su obra.
En dos frases la novela es, según Javier Marías (Madrid, 1951): “Sobre la impunidad y la arbitrariedad del perdón, de cómo perdonamos algunos hechos graves mientras somos incapaces de hacerlo con los pequeños. De la incapacidad de pasar por alto cuestiones intrascendentes; y sobre el deseo sexual y la obstinación amorosa, del deseo como motor de las acciones de la persona y cómo eso se puede utilizar de manera noble o rastrera”.
Una ampliación del universo Marías, en extensión y profundidad. Y como parte de su creación literaria en la que personas, hechos o emociones se definen más por lo que no son, Así empieza lo malo también permite esa aproximación:
No es una novela autobiográfica, pero sí tiene vivencias de la juventud del autor.
No es una novela política, pero sus resonancias están allí.
No es una novela sobre los años 80, pero la acción transcurre en esa década.
No es una novela histórica, pero las esquirlas de la posguerra Guerra Civil, en los años 40 y 50, alcanzan a sus personajes.
No es una novela de amor, pero sí de la desdicha del matrimonio protagonista.
No es una novela erótica, pero sí tiene más escenas o referencias de las habituales en la narrativa del escritor.
No es una novela realista al uso, pero sí tiene la intención del autor a su manera.
No es una novela de venganzas, pero sí sobre la impunidad y la arbitrariedad del perdón.
No es una novela sobre la justicia, pero sí sobre la idea que tiene cada individuo sobre la justicia objetiva y arbitraria.
No es una novela sobre cine, pero si está esparcida de muchas referencias cinematográficas conectadas con la realidad de los personajes.
No es una novela sobre el vouyerismo, pero sí sobre cómo la mirada del otro y la propia sobre los demás determina el curso de los hechos, y “algunas escenas avistadas por los jóvenes se guardan como un tesoro”.
No es un melodrama, pero “tiene algunos elementos en el sentido noble del término; algo inevitable en cuanto uno se asoma a la vida de las personas y se parece a algo como el realismo”.
No todo es apariencia. Todo se define por lo que hay más allá de lo que se ve a primer golpe de vista. Porque Así empieza lo malo es sobre todo, cuenta Marías, “una novela sobre la vida privada de las personas, con aplicación al ámbito privado y un reflejo social. Sobre las historias tenues, aspectos de la vida íntima que se guardan y se llevan consigo”.
Y es en la arbitrariedad de justicia y perdón donde la novela de Javier Marías conecta especialmente con la realidad más actual de España: el Rey y la Casa Real. “No soy monárquico”, adelanta el escritor, “pero ha habido cierto histerismo alrededor de la figura del Rey y su familia en los últimos tiempos”. Señala que, sin desconocer las equivocaciones de esa institución, todo lo lleva a una reflexión y una pregunta: “Se ha sido injusto con la figura del Rey que ha sido importante para este país. ¿Me pregunto: dónde está esa severidad que se aplica a esa institución y no a los políticos corruptos a los que se sigue votando en lugar de castigar y contribuir a cambiar la situación?”. Marías tiene confianza en Felipe VI.
Han sido tres años, desde Los enamoramientos, vertiginosos para Marías, no solo por la acogida de la novela, sino también por varios premios como el Formentor y rechazado el Nacional con gran revuelo. Pero lo que peor ha llevado ha sido la promoción de la novela por el tiempo que le quita para la escritura.
¿Cómo sale del mundo de Los enamoramientos del que habla constantemente en las promociones y luego entra en el de Así empieza lo malo? “Se compagina como se puede”, es la primera reacción. Luego explica que siempre es molesto cualquier tipo de interrupción durante ese proceso de creación: “Una vez llego de una promoción, siempre cuesta volver a meterse y retomar la novela. Aunque al principio es con un poco de dificultad pero luego…”.
La sensación, durante y al final de la escritura es la misma en los últimos libros: “Vuelvo a decir que cuantas más novelas hago, menos entiendo cómo se hacen; y me asombra que la gente las lea sin queja. Sobre todo porque debido a esas interrupciones las escribo por fragmentos”. Y recuerda que es un autor que escribe sin mapa, sin brújula, que es lento y que trabaja mucho cada página, “incluso hay días que escribo solo una página por día”. Así han salido obras como Tu rostro mañana, Negra espalda del tiempo, Corazón tan blanco o Mañana en la batalla piensa en mí. En él se agudiza la tentación de ir a tientas. Se sorprende, por eso, que haya cada vez más escritores
Entre viajes y escritura, Javier Marías ha creado su nueva novela entre 20 o 21 meses de manera continuada. Literatura y realidad se juntan para cerrarse con la continuación de la frase de Shakespeare que da título a la novela: “Así empieza lo malo y lo peor queda atrás”.
WINSTON MANRIQUE SABOGAL
domingo, 15 de junio de 2014
sábado, 14 de junio de 2014
viernes, 13 de junio de 2014
Las vacaciones de mis padres
"Desde hace quince años, cada 5 de septiembre, mis padres hacen las maletas y van, cargados de un montón de cosas inútiles, a pasar quince días a Herceg Novi. Mi padre no soporta el mar, mi madre tampoco es entusiasta, pero pueden verla desde lejos, sentada en una silla junto a la orilla, cuando cae la tarde, contemplando la isla de Manula donde su hijo mayor, Ešo, fue fusilado el 16 de julio de 1942. Yo estoy seguro de que mi madre lleva en un tarro un poco de mermelada de cerezas. Ešo la robaba siempre en la cocina. Así mis padres, en el crepúsculo de Herceg Novi, fijan con la mirada el punto que fue su último refugio terrestre....."
Izet Sarajlić
jueves, 12 de junio de 2014
miércoles, 11 de junio de 2014
Te libero
Te libero de mi loco afán deprotegerte y defenderte ante todos,
de mis excesivos mimos dulces que
te asfixiaban...
Te libero de mi tonto interés de
saber cada día más de ti;
de los saludos de buenos días
de los abrazos vespertinos
y de los besos de buenas noches...
de mis oraciones bendiciéndote
y de mis sueños abrazada y aferrada
a ti.
Te libero... de mi absurda manía de
tocarte,
de decirte te amo en cada instante
tanto... que desgaste la frase.
Te dejo libre de mi costumbre de
preguntar
¿cómo estas? ¿qué te hace falta?
¿qué necesitas?
libre de mis inseguridades que me
hacían complacerte,
libre de mis miedos
y de mis pequeñas dudas que te
hacían rabiar...
Estás libre por fin... de mis bromas
tontas,
de mi risa escandalosamente sonora
a todas horas;
libre de mi mirada que absorta te
contemplaba.
Te libero de mis silencios...
esos, cuando tus pupilas se clavaban
en mi
y me dejabas sin palabras...
libre de mis lágrimas infantiles
cuando tu indiferencia me hería
y de mis palabras "rebuscadas" para
hablar de nuestras fallas...
Te dejo libre de mi...
de mis ratos de mal humor, de mi
simpleza,
de mis días grises de melancolía...
libre al fin, de mi gran amor por ti.
Te libero... porque al liberarte a ti
me libero también yo
de la dolorosa necesidad de
necesitarte,
de esta locura de ignorar a la razón,
de este inmenso cariño que me tenía
voluntariamente presa a ti...
con mis alas amarradas a tus pies.
Vicky Arizpe.
martes, 10 de junio de 2014
lunes, 9 de junio de 2014
domingo, 8 de junio de 2014
sábado, 7 de junio de 2014
jueves, 5 de junio de 2014
miércoles, 4 de junio de 2014
martes, 3 de junio de 2014
lunes, 2 de junio de 2014
domingo, 1 de junio de 2014
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